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sábado, 30 de abril de 2016

GRACIA VERSUS VERDAD – 2A PARTE

Al diablo no le importa de qué lado del caballo te caigas, siempre que no te quedes montado en la silla. Lutero

“Si manifestamos de manera adecuada la gracia y la verdad, unos se van a sentir atraídos hacia nosotros, y otros se sentirán ofendidos por nosotros, tal como le pasó a Jesús. Cuando ofendemos a todos, es porque nos hemos puesto el manto de la verdad sin la gracia. Cuando no ofendemos a nadie, es porque le hemos echado agua a la verdad en el nombre de la gracia”*. Esta realidad nos lleva a una pregunta: ¿Cómo hacer para no ofender a nadie, especialmente la verdad de Dios? La respuesta es: hallando el equilibrio entre la gracia y la verdad.
¿Qué es la gracia? Podemos tener una vislumbre de ella en este texto de la Biblia: “Cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rom. 5:8). La gracia es el perdón gratuito que nos ofrece Dios, y su total aceptación de nosotros a una relación de pacto gracias al amor de Cristo y a su intercesión en nuestro favor. No hay nada que nosotros podamos hacer para obtener la salvación, “pues si se obtuviera la justicia por medio de la ley, Cristo habría muerto inútilmente” (Gál. 2:21).
Merecíamos la muerte eterna, y él nos da la vida eterna. Ahora bien, a través de la gracia, Jesús no rebaja las normas de Dios ni pasa por alto la verdad.
¿Qué es la verdad? Sin el gozo de la gracia, la verdad es apenas un montón de normas que nos pueden conducir a una actitud legalista y a un trato farisaico con los demás. Sin embargo, bien enraizada en el amor de Dios, es la protección que él ha dispuesto para conducimos a una vida santa: “Conságralos a ti mismo por medio de la verdad; tu palabra es la verdad” (Juan 17:17). Y la palabra “verdad” define a Cristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6).
Mantente bien sentada sobre una montura que contenga dos partes igualmente importantes: 1) la convicción de que has sido salvada por la gracia de Dios, quien te llama a aceptar y amar a los demás con la misma gracia que tú has recibido; y 2) el conocimiento y la práctica de la verdad, es decir, de Cristo y de su Palabra. Dios te bendiga en tu carrera, para que llegues a la meta firmemente anclada sobre la cabalgadura cristiana.

“Conságralos a ti mismo por medio de la verdad; tu palabra es la verdad” (Juan 17:17).

* Randy Alcom, Entre la gracia y la verdad (Miami: Unilit, 2003), pp. 23, 24.
Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

POR GRACIA

“Por la gracia de Dios soy lo que soy” (1 Corintios 15:10, RV60).

El sueño de todo pelotero es llegar a las Grandes Ligas. Para lograrlo, se someten a una exigente rutina de ejercicios, dietas y entrenamientos. Así lo hizo Adam Gre- enberg; y después de estar en las ligas menores de los Cachorros de Chicago, lo llamaron a formar parte del equipo grande. El 5 de julio de 2005 disputó su primer partido.
Chicago jugaba contra los Marlins cuando, en la novena entrada, Greenberg salió como bateador emergente. Este era su primer turno. Por fin su sueño se había hecho realidad. Recordemos ese momento: El lanzador Valerio de los Santos se prepara; Greenberg, espera. Aquí viene el lanzamiento; es una recta a 92 millas por hora que rebota en su cabeza.
Su sueño acabó siendo una pesadilla. El pelotazo le provocó vértigo, dolores de cabeza intensos, aturdimientos, fatiga, hipersensibilidad a los estímulos y pérdida de concentración permanentes. Su carrera como beisbolista llegó a su final antes de haber comenzado, puesto que ese turno no quedó registrado como un turno oficial.
Sin embargo, siete años después, el 2 de octubre de 2012, Greenberg apareció en la caja de bateo para enfrentar a Rick Dickie. ¿Qué hizo Greenberg para volver al mejor béisbol? ¡Absolutamente nada! ¿Entonces cómo lo logró? Lo consiguió porque alguien se propuso recolectar miles de firmas para que un equipo de Grandes Ligas le diera la oportunidad de completar su sueño. Y tras haber conseguido más de veinte mil firmas, los Marlins decidieron contratarlo por un día. Greenberg volvió a la Gran Carpa no porque estuviera capacitado para jugar, sino porque hubo un grupo de hombres y mujeres que generosamente se unieron para darle otra oportunidad.
La experiencia de Greenberg me hace recordar las palabras de Charles Swindoll: “En el cielo no habrá testimonios que suenen muy espirituales y que capten la atención hacia los logros supercolosales de alguna persona. ¡Nada de eso! Todos tendrán escrito en su vida la palabra 
GRACIA.
-¿Cómo llegaste aquí?
-¡Por gracia!
-¿Qué lo hizo posible?
-La gracia” (El despenar de la gracia, p. 35).

Tú y yo estaremos en el cielo, no porque estemos preparados o porque lo merezcamos, sino porque la gracia del Señor lo hizo posible. Por su amor hacia nosotros, él nos concederá otro turno. ¿Lo quieres aprovechar?

Tomado de Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
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viernes, 29 de abril de 2016

GRACIA VERSUS VERDAD – 1A PARTE

La gracia y la verdad son el ADN espiritual, los dos bloques de construcción de la vida cristiana. Randy Alcorn

En su libro entre la gracia y la verdad’ Randy Alcom cuenta una anécdota de un amigo suyo que fue a un restaurante de Londres. “¿Qué desea comer?”, preguntó el camarero. Estudiando el menú, el amigo dijo: “Ahhhh”. Inmediatamente el camarero le preguntó: “¿De qué parte de los Estados Unidos es usted?” Apenas había abierto la boca ¡y había sido descubierto! Así les sucedía también a los primeros seguidores de Jesús: apenas abrían la boca, todo el mundo se daba cuenta de que eran cristianos. ¿Por qué?
Obviamente no era por sus impresionantes edificios o programas de iglesia, ni por su poder político o sus publicaciones; no tenían nada de eso. Lo que distinguía a los primeros cristianos era que “con gran poder daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos” (Hech. 4:33, RV95). “Testificaban a favor de la verdad de Jesús y vivían por su gracia. La verdad era el alimento que comían y el mensaje del que hablaban. La gracia era el aire que respiraban y la vida que vivían. El mundo que los rodeaba nunca había visto nada igual” (ibíd., p. 13).
Gracia y verdad: dos ingredientes esenciales para ser como Jesús, quien “habitó entre nosotros lleno de grada y de verdad’’ (Juan 1:14, RV95). Esta es la forma más sencilla de definir a Cristo y, por ende, a un cristiano. A la gente de los tiempos de Jesús le bastaba con mirarlo a él para saber cómo era Dios, pues Dios es “grande en amor y verdad” (Exo. 34:6). A la gente de hoy ha de bastarle con miramos a nosotros para saber cómo es Jesús, y la mejor manera de reflejarlo es hallando un equilibrio en nuestra vida entre la gracia y la verdad, es decir, entre el perdón y la libertad (gracia) y las doctrinas de la Biblia (verdad). La verdad sin la gracia fomenta el legalismo y da una mala imagen de Cristo; la gracia sin la verdad produce indiferencia e impide que la gente se dé cuenta de que necesita a Cristo.
Busca en tu vida el equilibrio entre ambas. En este caso el equilibrio no se encuentra en el término medio, sino en estar lleno de las dos, como lo estaba Jesús.

“Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14, RV95).

* Randy Alcom, Entre la gracia y la verdad (Miami: Unílit, 2003), pp. 12-21.
sábado, 30 de abril de 2016

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
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lunes, 7 de marzo de 2016

LA GRACIA DE GEORGE WASHINGTON

No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo… (1 Pedro 3:9).

¿Has estado en “guerra” con alguien alguna vez?
No necesitas aviones de combate o estrategias militares para estar en guerra: puedes estar enojado con un amigo que te traicionó o, tal vez, te sientes molesto con un compañero de clase que es más popular que tú. También podría ser que no estés en buenos términos con algunos de tus familiares.
Cualquiera que sea la situación, puedes haber estado en guerra con otra persona en algún momento de tu vida.
La guerra nunca es una situación feliz. Te sería difícil encontrar a alguien que dijera que la disfruta. Sin embargo, solo tienes que abrir tu libro de Historia y encontrarás una guerra tras otra; por ejemplo, la guerra por la independencia de los Estados Unidos.
En el siglo XVIII, la Revolución de la Independencia enfrentó a los estadounidenses con los británicos, que creían que las colonias les pertenecían. George Washington, antes de convertirse en primer presidente de los Estados Unidos, fue un oficial de mando durante esta guerra. Su contraparte, William Howe, comandó las fuerzas británicas. Un día, los hombres de Washington le trajeron a un perro que encontraron vagando por el campamento. Una etiqueta en su collar indicaba que era el perro del general Howe.
¿Qué harías si te encontraras algo de valor que perteneciera a tu enemigo? ¿Te lo quedarías? ¿Lo destruirías? ¿Lo devolverías? La mayoría de las personas no entregaría voluntariamente la propiedad de su enemigo, pero Washington hizo exactamente eso. Howe era su enemigo táctico, pero Washington pensó que devolver su perro era lo correcto.

¿Y AHORA?
Jesús frecuentemente encontró un tratamiento cruel mientras estuvo en la Tierra. ¿Qué dice la Biblia acerca de cómo respondió a aquellos que lo trataron mal?

SPLASH:
Los perros han servido en la milicia durante cientos de años, quizá miles. Generalmente, se los ha utilizado por su fuerte sentido del olfato e intuición, que da a los soldados una ventaja sobre aquellos que no tienen perros.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 16 de febrero de 2016

SUEÑO DOBLE Y UNA GRAN LIBERACIÓN

Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. Salmo 84:11.

Pasaron dos años enteros, y José todavía estaba en prisión. Entonces, una noche ocurrió algo extraño. Arriba, en el palacio del Rey, Faraón comenzó a dar vueltas y girar mientras dormía. Estaba teniendo un sueño extraño en el cual siete vacas gordas se salían del río y comenzaban a comer pasto en la pradera. A estas las siguieron otras siete vacas: los bichos más feos y esqueléticos que el Rey hubiese visto alguna vez. Pero, a estas criaturas no les interesaba el pasto. En lugar de ello, cayeron sobre las vacas gordas y se las comieron a todas. Y aun habiendo tenido una comida como esa, todavía seguían flacas.
Faraón se sentó bruscamente en la cama: ¿Qué podía significar ese sueño? Parecía tan real que el Faraón sentía como si hubiese estado allí cuando las vacas tuvieron su extraña cena. Sacudió su cabeza y se volvió a acostar para descansar. Y otra vez tuvo un sueño.
Esta vez vio una caña cargada de siete espigas grandes, gordas, frondosas. Pero justo después de esto, vio siete espigas secas y escuálidas, que habían sido abatidas por el viento del este. Luego, justo enfrente de sus ojos, las espigas marchitas se comieron a las gordas. Y su apariencia no mejoró para nada.
Faraón saltó de la cama. ¿Qué podía significar este sueño? Llamó a sus magos y sus hombres sabios, pero ninguno pudo siquiera comenzar a adivinar el significado de tales sueños. Todo el palacio estaba levantado. Luego, de pronto, el copero reaccionó: ¿Sueños? ¿Interpretaciones? Ahora, su memoria oxidada comenzaba a recordar. El tipo de allá abajo en el calabozo… ¿Cuál era su nombre? Ah, sí… ¡José! ¡Informaré inmediatamente al Faraón sobre este hombre!
Ahora, ¡la prisión estaba toda agitada! ¡El Rey estaba llamando a José! Una rápida afeitada y un cambio de ropas, y de pronto el prisionero se encontró parado ante el gran monarca.
José escuchó atentamente cuando el Rey le narraba sus sueños. Sin vacilación, José le contó al Rey que Dios era capaz de revelar el significado de los sueños. Habría siete años prósperos seguidos de siete años de hambre. Y sería un negocio inteligente alistarse para el largo período de escasez. El Rey estaba tan impresionado con José que no lo dejó en libertad, sino también lo hizo segundo en rango, para que estuviera al frente de la preparación para la llegada de la hambruna.
José estaba contento por haber esperado pacientemente a que Dios lo sacara de prisión a su manera y en su tiempo.
Si hubiera tratado de hacerlo por sus propios medios, ¡habría perdido esta oportunidad genial!

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 11 de agosto de 2013

LA ESCUELA DEL ÉXITO — 1

Siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará; los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia (Proverbios 24:16).

El pastor Tim Crosby, en su libro Vestiduras de gracia, dice algo extraordinario con relación al texto de hoy: “Quizá usted esperaba leer algo como: ‘El hombre malvado cae siete veces, pero el justo permanece firme’. Pero no es eso lo que dice. Dios dice que el justo cae siete veces, pero que cada vez que cae se levanta, se sacude y sigue adelante hacia su objetivo. Amigo, ese es el secreto del éxito financiero, social o espiritual”.
Richard Edler escribió un libro al que le puso por título Ifl Knew Then What I Know Now [Si entonces hubiera sabido lo que sé ahora). El autor pide a varios ejecutivos que mencionen lo más importante que han aprendido en sus vidas, algo que desearían haber sabido veinticinco años antes.
Para Bill Lipien, presidente de Mitchun, Jones & Templeton, la enseñanza más importante es: “Sé consciente de que en un treinta por ciento de los casos fracasarás estrepitosamente”.
J. Melvin Muse, presidente de Muse Cordero Chien and Associated, afirma: “Comete numerosos errores. Los errores alimentan un rápido desarrollo profesional. Aprende a recuperarte de forma brillante. Luego no cometas el mismo error una segunda vez. Haz esto y tu progreso hacia la cumbre será más veloz que el de tus colegas conservadores”.
El éxito se encuentra al otro lado del fracaso. Tienes que fracasar si quieres triunfar. Los grandes triunfos surgen del fracaso repetido. ¿Cuántas veces has fracasado después de tu bautismo? No me refiero necesariamente a apostatar, salir de la iglesia e irte al mundo de cabeza, aunque eso también está incluido. Me refiero a pecar abiertamente, cometer errores penosos. Es posible que la mayoría, o quizá todos tus errores, sean desconocidos para los demás. Algunos de esos errores solo los conocen Dios, tú y Satanás. Otros únicamente Dios y tú, porque son pecados cometidos en el santuario de la conciencia; es decir, en la mente. Y es posible que otros únicamente Dios los conozca, pero de todos ellos te puedes volver a levantar. Es la maravilla del perdón y la gracia del Señor.
Dios lo dijo en nuestro texto de hoy: puede perdonar la misma falta muchas veces, porque sabe que sus hijos corren el riesgo de caer muchas veces y no quiere que teman acercarse a él en busca de perdón. Aférrate a su gracia y su misericordia y avanza hacia la perfección, aprovechando los errores del pasado.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

jueves, 8 de agosto de 2013

AHORA EL GENERAL OBEDECE NUEVAS ÓRDENES

El Señor le dijo a Moisés: “¿Por qué damas a mí? ¡Ordena a los israelitas que se pongan en marcha!” (Éxodo 14:15).

El general Manuel Noriega fue capturado en 1989, acusado de muy graves delitos. Solo Dios sabe si era culpable de todos los cargos que se le imputaban, pero su vida se convirtió en una lección de fe y esperanza.
Mientras se encontraba en prisión, a principios de 1990, cayó en sus manos un ejemplar del Nuevo Testamento. Luego pidió que un pastor lo visitara. Después de otra visita en julio de 1990, Noriega pidió que lo inscribieran a un curso por correspondencia. Así comenzó a abrirse un mundo nuevo ante él.
En el año 1992, Noriega estuvo recluido durante seis meses en una cárcel de máxima seguridad, donde el capellán era el pastor adventista Mike Lombardo. Míke supo que a Noriega le interesaba el evangelio y lo visitó, oró con él y le regaló un ejemplar de El camino a Cristo. Poco después Noriega preguntó a Mike si tenía otros libros de Elena de White. Mike le regaló El Deseado de todas las gentes y Palabras de vida del gran Maestro.
Los libros le agradaron, pero más tarde lo trasladaron a otra prisión en la Florida, Estados Unidos. Al poco tiempo el general Noriega pidió ser bautizado. Después de muchas trabas legales, el 24 de octubre de 1992, Manuel Noriega fue bautizado en los salones de un tribunal federal en Miami.
El pastor Clifton Brannon, que bautizó al prisionero, afirma que se podía sentir la presencia del Espíritu Santo durante la ceremonia bautismal. El grupo cantó el himno “Sublime gracia” y a Noriega se le permitió expresar un breve testimonio.
Un día el evangelista Luis Palau visitó a Noriega en su celda. Este le dijo que cuando él ostentaba el poder en Panamá, tenía a sus órdenes a tres generales que le informaban cada día de los problemas que el país afrontaba. Ahora sus posesiones eran una cama, una mesa y una pequeña bicicleta para hacer ejercicio. Palau le preguntó:
-General, ¿qué piensa hacer cuando salga en libertad?
Noriega contestó:
-He encontrado un nuevo Comandante. Cuando salga en libertad buscaré en esa Biblia que está en mi mesa, preguntándole a mi nuevo General qué debo hacer.
¿Ya le preguntaste a tu General, Jesucristo, lo que debes hacer? Recuerda que no basta la pregunta que le hicimos cuando nos entregamos a él. Cada día debemos recibir nuevas órdenes de marcha. Sigue las órdenes de tu General.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

miércoles, 19 de junio de 2013

UN HOMBRE DURO

Lugar: Brasil
Palabra de Dios: Juan 12:32

Jesús dijo: "Pero yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo".
Raimundo estaba sentado solitario junto a la puerta de su casa. Sus amigos y familiares se habían ido a la plaza del pueblo, para escuchar a un predicador extranjero que estaba visitando su ciudad. Por supuesto que lo habían invitado a él también, para que fuera con ellos, pero él se había negado.
-¿Una reunión religiosa? ¡De ninguna manera! -se había burlado.
Su respuesta no sorprendió a nadie. Después de todo, Raimundo tenía la reputación de ser el hombre duro del pueblo. Le gustaba beber y apostar a juegos de azar, y hacía pocos días había golpeado a un hombre, por un desacuerdo.
Ahora, mientras Raimundo estaba sentado en el porche de su casa fumando un cigarrillo, no pudo evitar escuchar el sermón, a lo lejos. Y, cuando el predicador comenzó a leer un pasaje acerca de alguien llamado Jesús, comenzó a escuchar con atención. Le hubiese gustado que el predicador siguiera leyendo.
A la mañana siguiente, Raimundo fue a visitar a uno de los encargados de las reuniones.
-No desperdicie su tiempo tratando de cambiar mi mente -le dijo Raimundo-. No necesito de su religión extranjera. Pero, me pregunto si podría ver el libro del cual leyó el predicador anoche.
El hombre estuvo de acuerdo en dejarle ver el libro. Entró, y salió con una Biblia totalmente nueva. Raimundo abrió el libro en la primera página y, luego de leer el primer versículo, exclamó:
-¡Cualquiera puede entender esto!
El hombre sonrió, al ver la emoción de Raimundo.
-¿Te gustaría tener uno de estos libros? -le preguntó.
Raimundo asintió. ¡No podía esperar a leer por sí mismo las palabras que había oído la noche anterior! Y esa noche fue junto con su familia y sus amigos a la reunión. Al comienzo, se quedó en la parte de atrás, pero antes de darse cuenta se encontraba justo frente al predicador. ¡La Palabra de Dios lo había atraído!

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

MAYOR REGALO

¡Gradas a Dios por su don inefable! (2 Corintios 9: 15).

El actor cómico Billy Crystal estaba filmando una película en Manhattan el día que su hija Lindsay cumplía once años. La llamó a los Ángeles y se disculpó por estar tan ocupado con su trabajo, pero le prometió que recibiría muy pronto un paquete. Lindsay quedó chasqueada, pero le agradeció por el paquete que iba a recibir. Más tarde, ese mismo día, llegó un paquete muy extraño a la puerta de la casa: una caja de cartón de unos dos metros de altura. Lindsay la abrió allí mismo, y ¡su papá estaba dentro del paquete!
Él había tomado un vuelo de Nueva York a Los Ángeles inmediatamente después de su llamada telefónica. Lindsay abrazó repetidamente a su papá, diciendo: «¡Pellízcame, pellízcame!», porque le parecía como un sueño que su papá llegara de forma tan sorprendente e inesperada. Billy Crystal le dio a su hija el regalo más valioso que posiblemente podía concederle: él mismo.
El cielo nos ha dado un regalo más valioso en Jesús: Él se dio por nosotros. Este pensamiento llenó al apóstol Pablo de tanto gozo, que proclamó: «¡Gracias a Dios por su don inefable!» Por su parte, Juan exclamó: «¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre!» (1 Juan 3: 1). Sí, se trata de un regalo invaluable: «El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?» (Rom. 8:32).
Cuando el Padre dio a su Hijo, nos dio todo el paquete. Todas las bendiciones del cielo son nuestras. Dios nos da perdón, poder, fuerza, sabiduría, provisiones para las necesidades diarias, seguridad, afirmación, estima, y muchas cosas más. Todo esto revela el amoroso carácter de nuestro Señor. Las bendiciones del cielo no tienen fin. Jesús provee todas las bondades de la vida. En él nada nos falta. Cada momento en este mundo es un regalo de Dios. Los alimentos que comemos provienen de la abundancia del cielo. El amor y el afecto que experimentamos en nuestras relaciones terrenales fluyen del corazón de Dios a través de su Hijo. Podemos regocijarnos en el día de hoy porque todas las bendiciones del cielo están envueltas en un paquete único: Jesús.
Esta seguridad da al cristiano razones para vivir que a veces resultan difíciles de comprender y explicar, dada su naturaleza celestial. Eso es lo que los capacita para pasar, literalmente, por en medio del fuego.
Gracias, Señor, por darnos a Jesús. Porque en él recibimos todas las bendiciones del cielo.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

sábado, 9 de febrero de 2013

BUSQUEN AL LADRÓN PARA SALVARLO


Sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida (Juan 5:40).

En el año 1981, una emisora de radio comunicó la historia de un automóvil robado en California, Estados Unidos. La policía realizaba una búsqueda intensa del vehículo. La diligencia y la campaña eran tales, que llegaron a poner muchos anuncios en la radio para recuperarlo.
Pero la preocupación no se concentraba en la recuperación del vehículo. La principal intranquilidad era que en el asiento delantero había un paquete de galletitas envenenadas. El dueño del vehículo quería utilizarlas para matar ratas. Lo que la policía y el dueño del vehículo temían era que el ladrón comiera las galletitas y muriera envenenado.
La policía y el dueño del automóvil robado estaban más interesados en salvar al ladrón que en recuperar el vehículo. Lo mismo pasa con Dios. Muchas veces una persona huye de él, pensando en el juicio y en el castigo por el pecado. Pero Dios persigue al pecador, no para castigarlo, sino para salvarlo. ¡Qué tragedia que los pecadores huyan de él y caigan en la ruina de la que quiere salvarlos!
¿Imaginas a Dios persiguiendo a los pecadores, y ellos huyendo desenfrenadamente para escapar de él? Hace muchos años, mientras trabajaba en la Ciudad de México como pastor, me ocurrió algo insólito. Caminaba por una de las calles de la metrópoli cuando, al dar vuelta en una esquina, me encontré frente a frente con Isabel* Por alguna razón ella había huido de su casa y durante muchos meses nadie, incluyendo su familia, que son amigos muy cercanos míos, sabía dónde estaba. El encuentro fue tan sorpresivo que Isabel no pudo escapar. Después de un rato de conversación, ella decidió regresar a su casa. Durante todo este tiempo he tenido la clara impresión de que aquel encuentro fue un milagro. Dios amaba a Isabel y la puso en mi camino para invitarla una vez más a regresar.
El Señor busca a todos los que todavía no han querido escuchar su llamado. El profeta Oseas registró el lamento divino: «¿Cómo podría yo entregarte, Efraín? ¿Cómo podría abandonarte, Israel? ¡Yo no podría entregarte como entregué a Admá! ¡Yo no podría abandonarte como a Zeboyín! Dentro de mí, el corazón me da vuelcos, y se me conmueven las entrañas» (Ose. 11:8).
¿Por qué no dejas de correr y te entregas a Dios hoy mismo? No hay nada que temer. Búscalo, él puede usarte de una manera especial para compartir su Palabra. 


Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez
* No es el nombre real.

miércoles, 6 de junio de 2012

UNA GRACIA QUE SOBREABUNDE


Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa.  Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos. (Malaquías 3:10).

A principios de enero de 2001 me encontraba trabajando en el Dispensario Adventista de Caracas.  Para ese tiempo vivía en un sector que quedaba aproximadamente a dos horas de camino. Tenía que salir de casa muy temprano cada mañana. Por lo general: esposo me acompañaba hasta la parada del autobús, ya que a esa hora todavía era muy oscuro y el barrio donde vivíamos era bastante peligroso. Pero aquel día le dije: «No bajes. Quédate acostado y descansa un poco más. ¿ Qué puede pasarme? Dios irá conmigo».
Salí de casa y me dirigí a la parada. De repente, a mitad de camino, me acosó un muchacho joven y me dijo que le entregara la cartera. Yo no sabía qué hacer, así que grité y me enfrenté a él, pero fue inútil. Me tiró al suelo, me quitó la cartera y salió corriendo por un callejón oscuro, Con gran impotencia lo perseguí hasta que lo perdí de vista.
Cuando llegué de nuevo a la calle me di cuenta de que tenía un zapato roto, los lentes quebrados y un tremendo chichón en la cabeza a consecuencia de la caída. Regrese a casa y le conté lo sucedido a mi esposo hecha un mar de lágrimas. Oramos, y él salió a ver si encontraba la cartera tirada en algún lugar, pero no encontró nada. Yo estaba preocupada, ya que en la cartera tenía el dinero para las compras del supermercado y medicinas para mi madre.
Al día siguiente era sábado y no pude ir a la iglesia, pues el dolor de cabeza era insoportable. Algunos hermanos nos llamaron para decir que nos visitarían en la tarde. Cuando llegaron me sorprendí, pues traían una enorme cesta de alimentos. Cuando se fueron comenzamos a sacar las cosas de la cesta y en el fondo encontramos un sobre cerrado. ¡Imagínense lo que contenía! Sí, dinero en efectivo. Cuando lo contamos y sacamos los diezmos y las ofrendas, quedó lo justo para comprar los medicamentos para mi madre. Dios utilizó a nuestros hermanos para responder a nuestras oraciones y para suplir nuestras necesidades inmediatas. El Señor recompensa en forma abundante nuestra fidelidad, nosotros pudimos comprobarlo. ¿Lo has comprobado tú?

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Ana de Jesús Da Rocha

domingo, 20 de mayo de 2012

¡VUELA CON GRACIA!


«El avestruz bate alegremente sus alas, pero su plumaje no es como el de la cigüeña» (Job 39:13,NVI).

Hoy vamos a continuar nuestra aventura por Job 39:13. Ahora hemos encontrado otra ave: la cigüeña. Algunas especies de cigüeña pueden medir hasta un metro y medio de alto. ¡Eso es lo que yo llamo un ave grande! A diferencia del avestruz, la cigüeña sí puede volar. Su vuelo está lleno de gracia, con su cuello estirado hacia adelante y sus patas estiradas hacia atrás.
Volar con gracia es como vivir con gracia. ¿Sabes qué es vivir con gracia? Significa dar de ti mismo. Jesús nos dio su gracia, su regalo de salvación. El vino a la tierra, curó a las personas, las ayudó y les habló de su Padre celestial.
Dios también quiere que nosotros demos lo que tenemos a los demás. Él quiere que compartamos nuestro tiempo, nuestro dinero y nuestro ser con aquellos en necesidad, de manera que ellos también puedan disfrutar de la gracia en su vida. Pero lo que Dios más desea es que lo compartamos a él con los demás. Él quiere que a través de nuestro ejemplo y de nuestras palabras hablemos de él a nuestros familiares y amigos. De esta manera, algún día todos podremos volar con gracia a través de las nubes, camino a nuestro hogar celestial.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

domingo, 5 de febrero de 2012

SOLO TIENES QUE PEDIR

Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial! Lucas 11:13.

Hay una llave que abre el cofre de los tesoros celestiales. ¿Ya descubriste cuál es? El siguiente relato, que cuenta Gina lee, nos dice cuál es esa llave. Es la historia de tres hombres que fueron capturados mientras intentaban robar en el palacio del rey. Según lo establecía la ley, los ladrones debían ser desterrados, pero rogaron que se les diera un mes para arreglar sus asuntos antes de la ejecución de la pena.
—Petición concedida —respondió el rey—. Solo tienen que pedir. La condición es que deben presentarse voluntariamente al finalizar el mes.
Uno de ellos, que era comerciante, se dedicó a arreglar sus cuentas. Otro, que era hombre de familia, hizo obras de caridad. El tercero se dedicó a disfrutar de las bellezas naturales. Cuando se cumplió el mes, los tres ladrones se presentaron ante el rey.
—¿Tienen algún deseo final? —inquirió el rey—. Solo tienen que pedir. El comerciante ofreció al rey una gran suma de dinero si lo perdonaba. Pero su oferta ofendió al rey, y fue condenado. Luego compareció el hombre de familia, quien informó que se había dedicado a hacer obras de caridad. Pero el rey le dijo que el perdón no se podía obtener por las buenas obras, por lo que también fue condenado. Entonces llegó el turno al tercer hombre.
—Oh, Su Majestad —exclamó—, estoy arrepentido. Le ruego que me perdone. —Petición concedida —respondió el rey—. Solo tienes que pedir. Radiante de felicidad, el hombre se aventuró aún más.
—Su Majestad, no quiero abusar de su bondad, pero deseo vivir en su palacio. —Petición concedida —respondió el rey—. Solo tienes que pedir.
—Que me disculpe el rey por mi atrevimiento, pero ¿podría adoptarme como uno de sus hijos?
—Petición concedida. Solo tienes que pedir. El ladrón arrepentido había descubierto la llave que abría el cofre de los tesoros reales: «Solo tienes que pedir» («The King and the Three Thieves» [El rey y los tres ladrones], Insight/Out, octubre de 1992, pp. 2, 3).
¿Has pecado? Solo tienes que pedir. ¿Estás enfrentando problemas que te quitan la paz? Solo tienes que pedir. ¿Se ve incierto tu futuro? Solo tienes que pedir. El Rey del universo anhela ayudarte y tiene suficientes recursos para hacerlo. ¿Qué esperas para llevarle tus cargas? Recuerda: solo tienes que pedir.
Rey del universo, en el nombre de Cristo te pido que perdones mis pecados y me des un lugar en tu reino eterno.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

domingo, 22 de enero de 2012

¡AMARGO, PERO MEJOR!

«Esa noche comerán la carne asada al fuego, con hierbas amargas y pan sin levadura» (Éxodo 12:8).

Estamos acercándonos al campamento israelita la noche anterior a su salida hacia el desierto. Esta noche el pueblo va a preparar una comida especial. El menú está en nuestro versículo de hoy. Una de las cosas que van a comer son hierbas amargas.
A veces se usan ciertas hierbas para cocinar. Es posible que tu mamá tenga perejil u orégano en su despensa, pues esas hierbas se usan para hacer que algunos alimentos sepan mejor
Las hierbas que los israelitas comieron esa noche eran amargas. ¿Por qué alguien querría comer algo que sepa amargo? ¿No podía Dios pedirles que comieran algo dulce? No, porque él quería que no olvidaran los terribles momentos que habían pasado en Egipto.
A veces es necesario hacer cosas que no nos gustan. Lavar los platos puede no ser muy agradable, pero cuando necesitamos un plato para comen lo hacemos. A veces es difícil decir lo siento cuando hemos cometido un error; pero lo cierto es que eso hace que los demás se sientan mejor Recuerda: sí decides hacer las cosas «amargas» con una buena actitud, todo será mejor para ti.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

viernes, 6 de enero de 2012

AHORA ES EL TIEMPO ACEPTABLE

«En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido» (2 Corintios 6: 2).

Puede que lo sorprenda, pero no todo lo que se llama arrepentimiento es genuino. Hay arrepentimiento genuino y falso arrepentimiento.
Un ejemplo de falso arrepentimiento es lo que llamaremos arrepentimiento pasajero. El apóstol Pablo fue llevado ante el gobernador Félix. «Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó y dijo: "Ahora vete, y cuando tenga oportunidad, te llamaré"» (Hech. 24:25). El gobernador estaba profundamente convencido, pero su arrepentimiento era pasajero. Básicamente estaba diciendo: «Ya hablaremos más tarde y, si te he visto, no me acuerdo».
Otro ejemplo de falso arrepentimiento es el casi arrepentimiento. El rey Agripa y su esposa habían oído hablar de Pablo. Agripa era judío y estaba ansioso de escuchar personalmente al hombre de quien tanto había escuchado.
«Pablo relató la historia de su conversión desde su empecinada incredulidad hasta que aceptó la fe en Jesús de Nazaret como el Redentor del mundo. Describió la visión celestial que al principio lo había llenado de indescriptible terror, pero que después resultó ser una fuente de mayor consuelo: una revelación de la gloria divina, en medio de la cual estaba entronizado Aquel a quien él había despreciado y aborrecido, cuyos seguidores estaba tratando de destruir. Desde aquella hora Pablo había sido un nuevo hombre, un sincero y ferviente creyente en Jesús, gracias a la misericordia transformadora» (Los hechos de los apóstoles, cap. 41, p. 323). Cuando Pablo terminó su relato, el rey le dijo: «Por poco me persuades a hacerme cristiano» (Hech. 26:28).
Otro falso arrepentimiento es el arrepentimiento temporal. Cuando yo era estudiante en Mount Vernon Academy, en Ohio, cada curso académico tenía una semana de oración en primavera y otra en otoño. La noche del viernes el orador invitaba a los alumnos para que dieran testimonio. Se formaban largas colas de estudiantes que querían testificar por el Señor. Incluso aquellos que con anterioridad habían mostrado poco interés por las cosas espirituales, esperaban para dar su testimonio. Cierto año, cuando la semana hubo terminado, muchos de los alumnos confesaron que se adelantaron solo porque la emoción del momento los empujó a sentir arrepentimiento. Pronto volvieron a las andadas. Mañana veremos las características de un verdadero arrepentimiento. (Basado en Mateo 4: 19)

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

jueves, 6 de octubre de 2011

CONSTRUYENDO EL CARÁCTER - 3ª PARTE

Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. (Génesis 6:18).

«Gracia» es una palabra muy utilizada en la Biblia para hacer referencia al favor divino. De Ester, la joven sencilla y humilde que llegó a ser reina de Persia, se dice que halló «gracia». José, el hijo mimado, el esclavo que se convirtió en gobernador de Egipto, también halló «gracia». Jesús, el Dios Eterno, el humilde bebé que dormía en un pesebre, también halló «gracia». ¿Por qué estos y otros personajes bíblicos hallaron «gracia» ante los hombres y especialmente, ante Dios? Porque la sencillez y la humildad caracterizaron sus vidas, preparándolos para el triunfo.
Entre los materiales que podemos emplear para la construcción de un carácter sólido y equilibrado no debe figurar nunca el orgullo. Desde bien pequeño, el niño debe ser instruido en el amor para contrarrestar la naturaleza pecaminosa con la que nace, que lo conducirá siempre hacia el egoísmo. Si se le complace cada capricho, de adulto será orgulloso y estará desprovisto de la «gracia» divina. Nabucodonosor es un ejemplo de esas personas que sucumben ante el orgullo. Su notable victoria le había dado la supremacía política, pero al mismo tiempo le había hecho caer en el más hondo abismo, hasta convertirse en un animal.
Debemos revisar cuidadosamente cada tabla que utilizamos para la construcción de nuestro carácter. Los insectos que destruyen incluso los árboles más robustos suelen trabajar por dentro. Así sucede con nuestro carácter. El enemigo pone en nuestro camino minúsculos insectos aparentemente inofensivos que destruyen la más colosal edificación. Pero Dios ha creado un insecticida contra esas plagas: el amor. El amor no deja que el odio, la envidia, ni los celos, entren en tu vida. Esa es la «gracia» de Dios morando en el corazón humano. Si aceptamos esa gracia, podremos construir un carácter sólido, y mantenernos firmes ante las acechanzas de Satanás.
Acude a Cristo. Él quiere y puede cambiar los rasgos negativos de carácter que has heredado de tus antepasados. No tienes excusa para no abandonarlos. El poder está en Jesús. ¡Tómalo!
Hay poder en el nombre de aquel que vivió en medio del pecado y no pecó.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera

sábado, 23 de julio de 2011

RECONCILIACIÓN

Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. 2 Corintios 5:18.

El ascensor era lo suficientemente amplio, y tenía capacidad para varias personas. Sin embargo, Clayton prefirió tomar las escaleras, a pesar del maletín pesado; es que Lauro estaba en el elevador, y Clayton no deseaba hablar con él. Nadie entendía la situación, porque ambos habían sido amigos hacía mucho tiempo. Lo peor es que los dos se sentían mal con esa situación. Entonces, surgió la presencia de Juana, que sirvió de mediadora para reconciliarlos. Los tres se abrazaron. A partir de aquel día, Clayton y Lauro volvieron a sonreír.
No sé si percibiste que, cuando estás disgustado con alguna persona, no tienes paz en el corazón. Esa era la situación del ser humano después de caer en el pecado. Recuerda que lo primero que hicieron Adán y Eva, después de la desobediencia, fue huir y esconderse de la presencia de Dios. Esa situación tampoco dejaba feliz a Dios, porque amaba al ser humano y sufría al verlo huyendo de su amor. ¿Qué hacer?
El texto de hoy enseña que la iniciativa de la reconciliación fue divina. "Todo esto proviene de Dios", aclara Pablo. El ser humano no se salva porque quiera salvarse, sino porque Dios quiere hacerlo: es Dios quien lo busca, incansablemente, hasta encontrarlo.
A fin de que su presencia gloriosa, de santidad y de pureza, no destruya al pobre pecador, Dios se vale de un Mediador; y ese mediador es Cristo. "Quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo". Aquí, encontramos la idea de que había una distancia enorme entre Dios y el hombre, y Cristo se constituyó en el puente a través del cual podemos tener otra vez acceso al Padre. Con su naturaleza divina el Señor Jesús toma la mano del Padre, y con su naturaleza humana extiende su otra mano en dirección al hombre caído, a fin de rescatarlo. Y, de esta manera, reconcilia al hombre con Dios.
Todo lo que necesitas hacer es aceptar que Jesús te tome de la mano. Y hoy puede ser ese gran momento, porque cada mañana es siempre una nueva oportunidad.
No salgas, sin saber que "todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón