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sábado, 7 de enero de 2017

LA NIEVE PUEDE SER ENGAÑOSA

“Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira” (Juan 8:44).

Me desperté esta mañana con la preciosa vista de grandes y esponjosos copos de nieve al otro lado de mi ventana, cubriendo los árboles y el pasto de un blanco deslumbrante. Donde yo vivo, puede caer nieve durante días o incluso semanas, pero se derrite en menos de un día, sin dejar rastro.
La nieve puede ser engañosa. Debajo de su precioso manto blanco se encuentran los restos sin vida del verano pasado. A pesar de verse tan linda, la nieve es fría, implacable y peligrosa para la salud, para la vida; ¡oh!, y para las extremidades. Hace apenas un año, aquí cerca, en la isla Fidalgo, un pobre alcohólico local, llamado Jim, tropezó con un montón de nieve, cayó y allí mismo murió.
El aspecto engañoso de la nieve me hace pensar en las promesas de nuestro enemigo, que también pueden sonar atractivas. Pero bien sabemos que el enemigo es un mentiroso. Creer en sus promesas conduce a la agonía física, mental, y a la muerte eterna.
Alguna gente cree que las promesas de nuestro amado Padre celestial son aburridas y poco atractivas, en comparación con lo que el enemigo nos ofrece. Pero las promesas de Dios se basan en su amor, en su capacidad creadora y en lo que sabe que nos hará felices a largo plazo. Nuestro bienestar eterno y nuestra felicidad son su meta. Confiar en sus promesas implica obedecer su Ley de amor. De la confianza y la obediencia resultará una mejor salud, una vida más plena, una satisfacción permanente en él, y la vida eterna.
La Palabra de Dios declara que el Creador del universo no puede mentir. Él es la Verdad y la pureza personificadas. Sus muchas promesas incluyen el perdón de nuestros pecados: “Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” (Isa. 1:18). Nieve que no miente. ¡Qué gran motivo de alabanza!
Amado Padre celestial, quiero elegir siempre tus promesas, sobre las mentiras del enemigo. Gracias por amarme y por querer compartir la eternidad conmigo. Gracias por darnos orientación en tu Palabra, por la promesa de la vida eterna a tu lado, con salud y gozo para siempre. En el nombre de Jesús, amén. Darlenejoan McKibbin Rhine

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
#VivirEnSuAmor #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 18 de mayo de 2016

UN HALAGO REPUGNANTE

El Señor aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad (Proverbios 12:22, NVI).

La prueba de Historia fue más difícil de lo que Mandy había Imaginado. ¡Mucho más difícil! Se quedó mirando la pregunta número siete descorazonada, sabiendo que su respuesta fue errónea. En cuanto a la pregunta ocho, ella ni siquiera sabía por dónde empezar.
Ella había estudiado; realmente lo había hecho. Pero, Historia le resultaba mucho más difícil que sus otras materias. Y allí estaba Josué, al otro lado del pasillo, completando afanosamente su prueba. Se veía tan seguro. Mandy se daba cuenta de que él sabía todas las respuestas. No se molestaba en ocultar su papel en absoluto. Si ella miraba solamente un poquito, fácilmente podría ver la respuesta número siete. Él estaba empezando con la número ocho ahora.
¿Estaría tan mal? Se preguntó. No sería “copiarse” exactamente; solo tenía que mirar un segundo para ver si podía sacar alguna idea, simplemente para guiarse por el camino correcto.
Ella sabía que estaba mal. Pero era tan fácil, y necesitaba desesperadamente de esa ayuda. Su corazón latía con fuerza. Mandy miró la respuesta número siete de Josué y rápidamente borró la suya, reemplazándola con la de él. Luego, le dio una rápida mirada a la número ocho.
Al día siguiente, el Sr. Silver les devolvió las pruebas. Josué logró un 100%; Mandy alcanzó un 85%.
-¡Bien hecho, Mandy! -le dijo Josué-. Dijiste que la prueba era realmente muy difícil, ¡pero mira qué buen resultado obtuviste! -le sonrió él, mientras se alejaba del aula.
Mandy nunca en su vida se había sentido peor con un halago.

¿Y AHORA?
¿Alguna vez has hecho trampa en un examen? ¿Cómo te hizo sentir? ¿Cuáles son las desventajas de copiarse? ¿Cómo se puede evitar la tentación de hacer trampa?

SPLASH:
Lamentablemente, en una encuesta de más de veinte mil estudiantes, el 70% de los estudiantes de secundaria y el cincuenta y 4% de los estudiantes de la escuela primaria dijeron que se habían copiado en un examen en los últimos doce meses.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

¿CUÁNTOS HAN LEÍDO…?

Arthur Schopenhauer
“El hombre justo odia la mentira” (Proverbios 13:5).

Te contaré una anécdota de Arthur Schopenhauer, el destacado filosofo alemán, que ha llegado a ser muy famoso a causa de su recalcitrante pesimismo. Un día, mientras enseñaba filosofía en la Universidad de Berlín, el renombrado erudito les dijo a sus estudiantes:
-Oigan, muchachos, me gustaría saber cuántos de ustedes conocen a fondo mi ensayo sobre el poder que ejerce la mentira en las relaciones humanas.
De inmediato, varios de los alumnos levantaron sus manos, y orgullosamente afirmaron haber leído detenidamente el ensayo de su maestro.
-¡Muy bien! -exclamó Schopenhauer- Gracias a ustedes podré abordar el tema con conocimiento de causa. Sin embargo, la verdad es que yo nunca he escrito nada sobre el poder de la mentira…
El noveno mandamiento es muy claro: “No digas mentiras” (Exodo 20:16). En uno de sus grandes consejos el sabio Salomón agrega: “Evita el decir cosas falsas; apártate de la mentira” (Proverbios 4:24). Lo primero que hizo Satanás cuando habló con Eva en el Edén, fue mentirle al asegurarle que si ella comía del fruto prohibido llegaría a ser como Dios. Satanás es mentiroso desde la fundación del mundo. Por eso Jesús lo identificó como “el padre de la mentira” (Juan 8:44). Cuando prestamos nuestros labios para extender tan solo una mentira, tengamos en cuenta que al hacerlo nos estamos identificando como hijos de ese “infernal padre”. ¿Es eso lo que quieres para ti? ¡Me imagino que no!
Quizá la mentira de los estudiantes de Schopenhauer parezca un hecho insignificante, incluso hasta la podríamos considerar como una “mentira piadosa o blanca”. No obstante, tienes que saber que uno de los problemas de esos pequeños deslices es que, como dice un proverbio judío, “el castigo de un mentiroso es que aun cuando diga la verdad, no se le escucha”. O como lo expresara el tristemente célebre Frie- drich Nietzsche: “Lo que me preocupa no es que hayas mentido, sino que de ahora en adelante ya no podré creer en ti”.
Hay mucho en juego aun en la mentira más inocua. Pídele al Señor que te ayude a ser como los ciento cuarenta y cuatro mil, que “no se encontró ninguna mentira en sus labios” (Apocalipsis 14:5).

Tomado de Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #Cuidadoconlamentira

lunes, 16 de mayo de 2016

SÍ, YO IRÉ

«”¿A quién voy a enviar? ¿Quién será nuestro mensajero?” Yo respondí: “Aquí estoy yo, envíame a mí”». Isaías 6: 8

¿Recuerdas la historia que te conté ayer? El padre estaba triste porque su hijo no quiso ir a cuidar las plantas. Ahora te contaré la otra mitad de la historia. Cuando el primer hijo dijo que no iría, el padre le pidió a su otro hijo que fuera a cuidar las plantas. El segundo hijo respondió: «Yo iré». El papá se puso muy contento al escuchar esa respuesta.
Pero la Biblia dice que aunque el segundo hijo dijo que sí, no fue a cuidar las plantas. No obedeció a su padre. ¡Qué pena! No cumplió su palabra. ¿Sabes cómo se llaman las personas que dicen que van a hacer algo y luego no cumplen? Mentirosos.
Jesús espera que tú siempre ayudes a tus papas y que cumplas tu palabra. ¿Te gustaría hacer feliz a Jesús? Entonces, cuando tus padres te pidan hacer algo, di con todas tus fuerzas: «Sí, yo iré». Pero no solo lo digas, hazlo también.
Cuando te portas así, Jesús sonríe, así como el dibujo de esta página.

Oración: Papito Dios, ayúdame a cumplir mi palabra y a hacer felices a mis padres.

Tomado de devocionales para preescolares 2016
Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco
#ViveYCreceSanamente  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 8 de mayo de 2016

ATRAGANTARSE CON UN CAMELLO -2

“Si alguno dice: ‘Yo amo a Dios’, pero odia a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” 1 Juan 4:20

¿Nos tragamos el camello peludo del racismo? “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Juan 13:35).
¿Te has fijado alguna vez en que Jesús pasó su ministerio procurando desesperadamente derribar los muros del prejuicio, las barreras raciales y étnicas que se habían levantado en el corazón de los elegidos? Observa su trato hacia los odiados samaritanos. Reservó para una solitaria mujer de esa raza la verdad más sublime que jamás pronunció; y se trataba de una persona que tenía tres grandes defectos, a la vista de los judíos de la época: porque era samaritana, mujer y adúltera. Y cuando el Señor se esforzó por abrirse paso a través del prejuicio y el orgullo judíos contando un relato sobre la compasión misericordiosa, requirió audacia hacer al héroe samaritano; más que eso, requirió osadía presentar a un buen samaritano. Una y otra vez -ya fuera con la suplicante madre sirofenicia o con el centurión romano lleno de reparos-, Jesús trascendió a los prejuicios sociales en un empeño apasionado por derribar los muros divisorios.
El racismo en todas sus formas no es solo omitir “lo más importante de la ley”; ¡es un ataque directo contra el propio Legislador! Los chistes racistas y las calumnias raciales son fáciles de identificar, y el fariseo en todos nosotros es rápido a la hora de afirmar nuestra distancia de tal pecado. Pero, ¿qué decir de nuestra tendencia a caricaturizar a los miembros de una raza (con independencia de que seamos negros, marrones, blancos o amarillos) en función de nuestra experiencia con un miembro de esa raza? Eso se llama estéreo tipación racial. ¡Qué prestos estamos a prejuzgar (la raíz de “prejuicio”) a un ser humano en función de nuestros sesgos raciales innatos o adquiridos! Sigue siendo verdad que la hora de la semana de mayor segregación en los Estados Unidos es la mañana del domingo o del sábado. Elegimos nuestra congregación, escogemos nuestro barrio, seleccionamos nuestros restaurantes y nuestros centros comerciales, contratamos a nuestros empleados, otorgamos nuestra amistad en función de una preferencia y un prejuicio raciales tácitos, a veces hasta inconscientes.
Nuestro texto de hoy suscita una verdad embarazosa pero esencial para los elegidos. ¿De qué sirve encumbrar nuestro amor a Dios, a quien nunca hemos visto personalmente, mientras ignoramos o hacemos como que no vemos a los hermanos que tendríamos que estar ciegos para no ver? “Que os améis unos a otros; como yo os he amado” (Juan 13:34) sin duda significa pedirle a Dios que nos dé los ojos y el corazón de Jesús.

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson
#ElSueñoDeDiosParaTi #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian # ElAmordeloselegidos

miércoles, 20 de abril de 2016

LOS MENTIROSOS SIEMPRE PIERDEN

Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento. Proverbios 12:22.

El Señor le dijo a Josué cómo colocar una emboscada para tomar la ciudad de Hai.
Con Dios liderando la salida y sin Acán en el campamento, su campaña fue exitosa. Las noticias de cómo Israel destruyó a Jericó y a Hai se desparramaron a través de todo Canaán. La mayoría de los pueblos eran demasiado orgullosos y obstinados como para seguir la fe de Rahab y unirse al campamento de Israel, así que, o bien planeaban hacerles la guerra o comenzaron a maquinar cómo engañar a Israel.
A Josué y a los ancianos les esperaba una gran sorpresa. Ocurrió poco después de las dos victorias de Israel en Canaán.
Un día, una extraña caravana, aparentemente proveniente de algún país lejano, arribó arrastrando los pies al campamento. Los viajeros dijeron que vivían más allá de Canaán y que habían oído las maravillas que Dios había hecho por Israel. Sus compatriotas los habían enviado como embajadores para hacer una alianza con los israelitas.
Dios había advertido específicamente a los hebreos que no hicieran ningún tratado o alianza con los idólatras que vivían en Canaán, y algo acerca de estos visitantes no parecía correcto. Tenían una sospecha que los inquietaba, de que estos viajeros en realidad no habían viajado de tan lejos, y que en realidad eran cananeos que buscaban protección. Como prueba de la historia, los extraños señalaron sus ropas, y el pan seco y mohoso, que afirmaban haber tomado recién salido del horno el día en que partieron. Así que, Josué y los ancianos hicieron un tratado de paz con ellos.
Tres días más tarde supieron la verdad. Los “extraños” no eran otros que los gabao- nitas que vivían en cuatro ciudades estratégicas en la zona montañosa del centro-sur, ¡justo allí en Canaán! ¡La sospecha que los inquietaba era cierta!
Los gabaonitas consiguieron el tratado por medio del fraude, y los hebreos podrían haberlos echado, especialmente porque el tratado significaba desobedecer a Dios. Pero, le permitieron al pueblo vivir entre ellos.
Sin embargo, los gabaonitas terminaron siendo los verdaderos perdedores, porque ahora fueron designados como esclavos para cortar madera y acarrear agua para el servicio del Santuario.
Si hubieran sido honestos con Israel, podrían haber permanecido libres.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

domingo, 28 de febrero de 2016

MENTIR NO ES UNA BROMA

Mentir poco no es posible; el que miente, miente en toda la extensión de la mentira. Víctor Hugo

Siendo adolescente, Arun Gandhi, nieto de Mahatma Gandhi, llevó a su padre a la ciudad para que asistiera a una conferencia. Para que aprovechara el tiempo, su madre le había pedido que hiciera varios recados, y su padre que llevara el auto al taller. Al despedirse, el papá le dijo: “Recógeme aquí a las cinco”. Tras terminar los encargos, Arun se fue al cine y se olvidó del tiempo, hasta las 5:30. Entonces, nervioso, corrió al taller, recogió el auto y file a buscar a su padre.
“¿Por qué llegas tarde?”, preguntó el papá con ansiedad. “Porque el auto no estaba listo y tuve que esperar a que terminaran de arreglarlo”, respondió el joven. Pero su padre había llamado al taller. “Algo he hecho mal al educarte, porque no tienes la confianza de decirme la verdad -dijo-. Voy a reflexionar en qué es lo que he hecho mal mientras camino de vuelta a casa”. Así que, vestido de traje, recorrió a pie los 30 km de distancia. Su hijo manejó durante cinco horas y media detrás de él para alumbrarle el camino y no dejarlo solo. Todo, por una mentira.
Muchos estaríamos tentados a pensar que la cosa no era para tanto, que la medida fue demasiado drástica, o que una mentira piadosa para evitar un castigo o un daño a sí mismo no es tan grave.
Sin embargo, esa sería una conclusión mundana, no apoyada en el claro “no mentirás” bíblico. Tampoco apoyada por el Espíritu de Profecía, que afirma tajantemente: “Todo intento o propósito de engañar a nuestro prójimo, están incluidos en este mandamiento. La falsedad consiste en la intención de engañar. Mediante una mirada, un ademán, una expresión del semblante, se puede mentir tan eficazmente como si se usaran palabras. Toda exageración intencionada, toda insinuación o palabras indirectas dichas con el fin de producir un concepto erróneo o exagerado, hasta la exposición de los hechos de manera que den una idea equivocada, todo esto es mentir” (Patriarcas y profetas, cap. 27, p. 281).
Recordemos este principio cuando nos veamos tentadas a exagerar, omitir, o engañar en cualquier forma. Sobre todo enseñémoslo a nuestros hijos. Hagámosles saber que mentir no es una broma, y que no existen mentiras pequeñas, ni piadosas, ni veniales.
“No digan mentiras como la mayoría de la gente. Digan la verdad” (Éxo. 23:2, TLA

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

sábado, 30 de enero de 2016

NO IMITEMOS A CHARLATÁN

“No puede haber armonía entre Cristo y Belial” (2 Corintios 6:15).

Hace poco leí que durante la Guerra Civil Norteamericana un hombre estaba bastante preocupado por quedar bien con los dos bandos en conflicto. Luego de varios días tratando de encontrar la solución a su dilema, decidió colocarse la guerrera del Norte. Sin embargo, cuando se miró en el espejo pensó que era inapropiado pelear en contra de sus compatriotas sureños. Así que se le ocurrió ponerse los pantalones del Sur. Chaqueta del Norte, pantalones del Sur; según él, esto le permitiría formar parte de los dos grupos bélicos sin poner en riesgo su vida. Vaya sorpresa la que se llevó cuando ambos ejércitos le dispararon.
El amigo de nuestra historia me recuerda a Charlatán, el personaje de El progreso del peregrino, de Bunyan. Charlatán era el típico cristiano que “era un santo de la puerta para fuera, pero un demonio en la casa”. ¿No te parece que le queda muy bien el nombre que le puso Bunyan? ¿Acaso te gustaría que, en los asuntos espirituales o de cualquier otro ámbito, se diga de ti que eres un charlatán o una charlatana?
“¿Qué tienen en común la justicia y la injusticia? ¿O cómo puede la luz ser compañera de la oscuridad?”, se preguntaba el apóstol Pablo; y él mismo responde: “No puede haber armonía entre Cristo y Belial” (2 Corintios 6:14, 15). Otras versiones rinden este último pasaje de esta manera: “No hay acuerdo”, “no puede haber amistad”, “no hay concordia”, “no puede haber pacto” entre Cristo y Satanás. En otras palabras, un joven cristiano no ha de coquetear y usar una guerrera de Jesús al mismo tiempo que lleva el pantalón de Satanás. Hemos de usar siempre la vestimenta que nos identifica como soldados del ejército del Cordero de Dios.
Nuestro Señor no requiere jóvenes que nadan entre el bien y el mal, entre la iglesia y el mundo, entre la luz y las tinieblas. Él necesita jóvenes de fe firme, que no claudiquen ante los ataques del enemigo. “Dios necesita soldados en su ejército. Tendrá hombres que, cuando deban tomarse decisiones importantes, serán tan leales al deber como la brújula al polo” (Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 554). ¿Eres uno de esos jóvenes? ¿O eres uno de los que imita a Charlatán?

Por: J. Vladimir Polanco Tomado de: Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual

viernes, 8 de enero de 2016

“EL EFECTO PINOCHO”

“El que dice la verdad permanece para siempre, pero el mentiroso, solo un instante” (Proverbios 12:19).

Sabías que después de la Biblia, Las aventuras de Pinocho es el libro traducido a un mayor número de idiomas? Así es, de acuerdo con la medición hecha por el Index Translatorium de la UNESCO. El relato del pequeño muñeco de madera que quería ser un niño de verdad, en poco más de cien años se ha convertido en una de las obras más populares del planeta. Sé que conoces muy bien los detalles del cuento escrito por el italiano Cario Collodi entre 1882 y 1883, y supongo que estás al tanto de cuál era el gran problema de Pinocho. ¿Lo recuerdas? A Pinocho le crecía la nariz cada vez que mentía, y él mismo llegó a admitir que no podía parar de mentir. Como lo era para Pinocho, mentir se ha tomado una práctica muy común en nuestro medio.
Según una encuesta, en los Estados Unidos dos de cada tres jóvenes reconocieron haberles mentido “a sus padres, maestros, o a alguien más en los últimos tres meses”. Un sesenta por ciento confesó haber mentido a un amigo en el mismo período de tiempo. Otros dijeron que habían copiado “en alguno de sus exámenes en los últimos tres meses” (Scot McKnight, Sermón on the Mount, p. 110). ¿Te imaginas qué hubiese sucedido si la nariz de estos muchachos les hubiera crecido cada vez que recurrían a la mentira o el engaño?
El Hada tenía razón cuando le dijo a la pequeña marioneta que hay dos tipos de mentiras: “Las que tienen piernas cortas y las que tienen nariz larga”. En otras palabras, la mentira no llega lejos, siempre acaba descubriéndose; como dice Salomón: dura “solo un instante”. De paso, la nariz puede delatarnos cuando mentimos, puesto que entra en una fase muy activa cada que vez que engañamos. En 2013 los investigadores de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, España, publicaron un estudio en el que demostraban que la “temperatura de la nariz” se eleva cada vez que mentimos. Ellos han denominado esto como “El efecto Pinocho”.
Siendo que la mentira acaba siempre descubriéndose, ¿no crees que es más provechoso que nos comprometamos con decir la verdad? Si, como dice la Biblia “el mentiroso no saldrá bien librado” (Proverbios 19:5), ¿qué sentido tiene que nos expongamos al “efecto Pinocho”?

Tomado de: Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco

jueves, 6 de junio de 2013

NO LEVANTARÁS FALSO TESTIMONIO

No des falso testimonio en contra de tu prójimo (Éxodo 20:16).

Si tienes tiempo, te animo a intentar lo siguiente. Párate a unos tres metros de distancia de una persona, cierra tu ojo derecho y mira a su cabeza con el ojo izquierdo. Ahora, poco a poco empieza a mover tu ojo izquierdo horizontalmente hacia la derecha, alelándote de la cabeza de la persona hasta que el punto ciego caiga directamente sobre su cabeza. Te darás cuenta de que a esa distancia, la cabeza desaparecerá. Cuando el rey Carlos II, conocido también como el rey científico, se enteró de este fenómeno, empezó a divertirse grandemente “decapitando” a damas de compañía y a criminales con su punto ciego; después los enviaba a la guillotina. Todavía hoy, algunas personas se divierten durante las reuniones aburridas “decapitando” al presidente de la junta.

El problema del punto ciego puede ser bastante serio. Cuando Larry McDonald tenía 27 años de edad sufrió un accidente de automóvil muy grave que fracturo sus huesos frontales, justo encima de los ojos, y lo dejo en estado de coma durante dos semanas. Larry finalmente se recuperó, pero quedo ciego completamente en la mitad inferior de su campo de visión. El problema era que en esa parte ciega experimentaba alucinaciones que podían ser muy reales. Curiosamente, las imágenes que veía en la parte ciega tenían colores más brillantes y vividos. A este fenómeno se le llama el Síndrome Charles Bonnet. En una ocasión, por ejemplo, Larry creyó ver un mono extraordinariamente real sentado en el regazo del médico que lo estaba atendiendo, un primate que había sido creado por su cerebro. Al principio Larry tenía dificultad para distinguir entre las imágenes que su cerebro creaba y las que existían en la realidad, pero con el tiempo aprendió a distinguir las alucinaciones de la realidad.

Yo quisiera sugerirte que estas alucinaciones son semejantes a los chismes. Cuando existe una región ciega muy grande en nuestro campo de visión tenemos la tentación de llenarla con todo tipo de datos porque nuestro cerebro, como la naturaleza, odia los espacios vacíos. Tristemente, así es como surgen los chismes y los falsos testimonios. Increíblemente, los chismes pueden parecer “muy reales” para el que los está contando o para el que los escucha. No cedas a la tentación porque puede ser que estés “decapitando” la reputación de otra persona. En cambio, te recomiendo que, si no puedes hablar bien de otros, mejor guardes silencio. Nunca te arrepentirás.

Dios considera muy graves la calumnia y el falso testimonio. Evítalos con determinación.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

jueves, 16 de mayo de 2013

GIGANTE DE CARDIFF

Lugar: Nueva York, EE.UU. 
Palabra de Dios: Mateo 24:26, 27

En octubre de 1869, dos hombres estaban cavando un pozo detrás de un granero, cuando golpearon algo duro.
-Es un pie, ¡un pie gigante! -exclamó uno de los hombres.
-Sigue cavando. Quizás haya algo más.
Pronto apareció una pierna, luego otra pierna y luego el pecho, hasta que desenterraron un cuerpo de más de tres metros de largo.
Cuando los periodistas se enteraron de este sorprendente descubrimiento, lo llamaron "La octava maravilla del mundo". Pensaron que era un gigante petrificado. Miles de personas vinieron a verlo, y el dueño de la granja comenzó a ganar dinero cobrando entrada para ver al Gigante de Cardiff, como lo llamaron los diarios.
Lo que el público general no sabía era que un hombre llamado George Hull había planificado todo con mucho cuidado. Él había contratado escultores que esculpieran una estatua realista. Luego, hizo que enterraran al "gigante" en la granja un año antes de que pidiera a los trabajadores que cavaran un pozo. Todo salió tal como había sido planificado, y la mentira que le hacía ganar dinero había logrado engañar a todos.
Jesús nos advierte que no seamos engañados por las grandes decepciones. Algunas personas se harán pasar como si fueran Cristo. Otros nos dirán: "Mira, Jesús está aquí" o "Cristo está allá". Pero, Jesús nos advierte que no debemos creerles.
"Por eso, si les dicen: '¡Miren que está en el desierto!', no salgan; o: '¡Miren que está en la casa!', no lo crean. Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre".
Jesús promete volver, y dijo que será un acontecimiento importante, visible para todos, no solamente para unas pocas personas aquí o allá. Así que, si alguien te dice que Jesús ya ha vuelto, no le creas. Cuando él regrese, todos lo sabrán.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

domingo, 5 de mayo de 2013

SEIS COSAS QUE DIOS ABORRECE – SEGUNDA PARTE

La lengua que miente. Proverbios 6:17.

La mentira es devastadora y destructiva, aunque algunos aseguren que las «mentiras blancas» o «mentiras piadosas» son necesarias y, a veces, incluso indispensables. Los mentirosos generalmente son personas que carecen de una autoestima adecuada y tienen miedo al rechazo, por eso adornan sus historias con exageraciones para impresionar y así recibir la atención de los demás. Sin embargo, con esa actitud, el mentiroso pone en tela de juicio su propia integridad y da una imagen de sí mismo como una persona poco fiable, débil e insegura.
Satanás es considerado el padre de la mentira, y todos los que padecen este mal de mentir son sus súbditos. Por eso, cuan cuidadosas debiéramos ser al referirnos a algo o a alguien. La Biblia dice: «La lengua es un fuego, un mundo de maldad» (Sant. 3:6). 
El habla es un don maravilloso, un regalo de Dios a los que ama. Los sonidos que otras personas emiten son interpretados por el cerebro, que elabora una respuesta en consonancia con ellos. Asimismo, cuando nosotros queremos emitir sonidos, nuestro cerebro da la orden y salen por nuestra boca transformados en palabras. Por esta razón podemos asegurar que las palabras reflejan mucho de lo que una persona es en su interior.
Las mentiras llegan a veces camufladas tras medias verdades, chismes, calumnias, rumores... todos ellos abominables para Dios. Toda lengua que miente pertenece a una persona que no se ha convertido al Señor, que necesita con urgencia la restauración, pues si continúa en la misma línea estará en peligro de convertir este mal hábito en una adicción que la encadenará, llevándola a la autodestrucción. «La fortuna amasada por la lengua embustera se esfuma como la niebla y es mortal como una trampa» (Prov. 21:6).
Los adictos a la mentira usan el engaño como un atajo para llegar a sentirse importantes e indispensables para los demás. Lamentablemente para ellos se produce el efecto contrario. Reciben el desprecio de los demás y esto los lleva a una carrera infructuosa por satisfacer la necesidad de sentirse aceptados.
El escritor y poeta británico Alexander Pope mencionó: «El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que se echa encima; pues queda obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de la primera». Amiga, seamos hoy una fuente de bendición para otros por medio de las palabras que digamos. Asegúrate de que sean todas veraces.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

miércoles, 27 de marzo de 2013

FALSOS MILAGROS Y FALSOS PROFETAS


Esto es lo que dice el Señor contra ustedes, profetas que descarrían a mi pueblo: «Con el estómago lleno, invitan a la paz; con el vientre vacío, declaran la guerra» (Miqueas 3:5).

Según Miqueas 3:5, el principal pecado de los falsos dirigentes consistía en que inducían al error a la gente y la hacían pecar. ¡Cuán grande es la culpa de aquel que desvía a otros del camino recto! Miqueas se refiere a las tinieblas espirituales que envuelven a esa gente. Proclaman embusteramente la paz cuando las cosas van de mal en peor. Los seguidores de Dios que buscan la verdad deben ser precavidos y estar alerta para distinguir a los falsos predicadores, para protegerse de sus estragos.
No siempre es fácil discernir las simuladas pretensiones de algunos. En cierta ocasión, cuando el rey Enrique II de Inglaterra se encontraba de peregrinación en el Santuario de San Albano, un mendigo, que pretendía haber nacido ciego, anunció que súbitamente había recibido la vista. Las campanas de la iglesia comenzaron a repicar para celebrar el milagro. Pero el duque Humphrey de Gloucester, que acompañaba al monarca, no creyó las pretensiones del mendigo.
Llamó al hombre y le preguntó en privado si era verdad que había nacido ciego. Tanto el mendigo como su esposa aseguraron al duque que, efectivamente, así había sido. Humphrey aconsejó que le diera gloria a Dios. A continuación, mirando fijamente a los ojos al mendigo, le dijo:
—Ya lo creo que naciste ciego, porque me parece que todavía no puedes ver bien.
—Pero claro que sí, señor —replicó el mendigo—; ahora puedo ver tan bien como cualquiera.
—Entonces dime —lo intimó el duque—: ¿de qué color es mi túnica?
Para demostrar lo bien que veía, el mendigo no solamente le dijo de qué color era su túnica, sino que dio una información exacta de los colores de todas las túnicas que usaban, y los nombres de todos los que los rodeaban.
Entonces el duque Humphrey demostró que era impostor al decir: «Aunque pudieras haber recibido milagrosamente la vista, es totalmente imposible que con la misma celeridad hayas aprendido los nombres de todos ellos».
Los milagros y los engaños de Satanás serán grandes y sutiles. Muy convincentes. Millares de personas ansiosas de ver y creer grandes cosas serán engañadas. Los ojos y los oídos no podrán detectar el engaño. Solo el conocimiento de Dios y de su Palabra nos salvará. Dedica un tiempo para evaluar tu vida espiritual. ¿Sigues un cristianismo basado en sentimientos y señales, o se fundamenta en un «Escrito está»? Hoy defines el camino que seguirás.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

miércoles, 20 de marzo de 2013

LAS MENTIRAS DE VALLE-INCLÁN


Los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre (Apocalipsis 21:8).

Don Ramón del Valle-Inclán, «el de las barbas de chivo», como le decía Rubén Darío, era conocido tanto por el excelente nivel de su producción literaria como por su extraña apariencia de larga melena, barba y vestimentas exóticas.
Después de una poca afortunada estancia en tierras mexicanas, pasó la mayor parte de sus días en la capital española. Allí se relacionó con diversos autores y personalidades del mundo de la cultura. Era famoso, singular, genial.
Hacia 1899, y con treinta y tres años de edad, tuvo una muy dura experiencia. Después de una fuerte discusión con su colega y compatriota, el escritor Manuel Bueno, se liaron a bastonazos en la mismísima Puerta del Sol, en Madrid.
Un certero bastonazo de su contrincante hizo que uno de los gemelos de la camisa que don Ramón vestía en ese momento, se clavara con violencia en su muñeca izquierda. Valle-lnclán, a quien sus amigos definieron siempre como «una persona muy despreocupada», no se realizó las curaciones necesarias y adecuadas. Al cabo de unos días, una muy grave infección de la herida determinó finalmente que hubiera que amputarle el brazo.
El hecho, lejos de amedrentar al escritor o sumirlo en un estado de depresión, hizo que su ingenio saliera una vez más a la luz. Nuestro personaje fue visto durante mucho tiempo en los típicos cafés y centros culturales de Madrid, contando que su brazo se lo había comido un león en fiera y singular batalla que habían librado.
Al parecer, Valle-lnclán elevó la mentira a la altura del arte. Mentía con gracia, con talento y con beneplácito de sus oyentes, a quienes a veces les costaba trabajo discerní si hablaba en serio o mentía en broma.
Un cristiano, sin embargo, no puede mentir ni en broma. Es cosa seria comprobar que nuestro texto de hoy califica la mentira al mismo nivel que el homicidio, la fornicación, la hechicería y la idolatría. Luego dice con mucho énfasis que «todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre».
El acto de mentir es más grave de lo que imaginamos. En primer lugar, porque los mentirosos tienen un padre común, «el diablo» (Juan 8:44). Hoy pide a tu Padre celestial que te haga vivir íntegramente, de tal manera que tus obras lo glorifiquen.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

jueves, 30 de agosto de 2012

¿QUÉ VENDE REALMENTE LA PUBLICIDAD? – 2.


¡Bendito sea el Señor! ¡Cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación! Salmo 68:19, RV95

La publicidad vende un estilo de vida, una manera de pensar y de actuar que, en muchas ocasiones, un verdadero cristiano no puede aceptar por lo menos por dos razones.
La primera razón se refiere a los promesas de los anuncios publicitarios. Con tal de vender, la publicidad promete satisfacer tus necesidades físicas (sed, hambre, descanso...) y psicológicas (aprobación, afecto, aceptación, superación personal...). Estas necesidades, debo decirte, no fueron inventadas por la publicidad. Fue Dios quien las creó. El nos diseñó de modo que tuviéramos necesidades físicas; y también para recibir afecto, para sentir el deseo de superarnos, etc. El problema con los anuncios publicitarios se presenta cuando prometen suplir esas necesidades básicas en tu vida si compras tal o cual producto, como muestran los siguientes ejemplos, citados por Michael Hanna y James Gibson (Public Speakingfor Personal Success [Cómo hablar en público para tener éxito personal], pp. 324-327):
— «Te sentirás seguro si compras... (la promesa de suplir tu necesidad de seguridad).
— «Muestra tu potencial como líder. Compra...» (el desarrollo personal). 
— «Para gente de éxito hemos creado...» (la superación).
Lo cierto del caso es que para suplir estas y otras necesidades psicológicas no tienes que comprar ese producto, ni ningún otro en particular. Porque el mismo Dios que puso en nuestro ser esas necesidades también proveyó la forma de satisfacerlas: por medio de relaciones significativas con él y con nuestros semejantes.
La segunda razón tiene que ver con los mensajes de los anuncios, pues algunos están claramente reñidos con los valores cristianos, como lo muestra Joe Wheleer en La tiranía del control remoto (pp. 79-81):
— Tu valor como persona depende del consumo de productos.
— Todos los problemas tienen solución rápida, con la ayuda de algún recurso técnico.
— Los alimentos de mala calidad son mejores que una dieta sana y nutritiva.
— El sexo casual es mucho más importante que el auténtico compromiso.
Por más que los anuncios publicitarios se empeñen en convencerte de que ofrecen cuanto necesitas, la realidad es que solo Dios, tu Creador, puede suplir tus necesidades más profundas, cumplir tus sueños y darte vida abundante. Todo lo demás es... ¡puro cuento!
Querido Padre celestial, hoy quiero apoyarme en ti para satisfacer mis necesidades personales más profundas.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

miércoles, 29 de agosto de 2012

¿QUÉ VENDE REALMENTE LA PUBLICIDAD? – 1.


El alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual. Hebreos 5:14 NVI.

¿Podrías imaginar a un mundo sin anuncios comerciales? No es fácil, porque has crecido bajo el incesante bombardeo de la publicidad. Nadie duda de que la publicidad comercial informa. Nos advierte de un sinnúmero de productos y servicios que están a nuestra disposición. Pero no se invierte tanto dinero solo para informar. El fin supremo es vender: desde un desodorante hasta un candidato político. Esto, por supuesto, no es malo. El problema se presenta cuando nos intentan vender, más que un producto, un estilo de vida.
Robert DeMoss, que analizó con detenimiento el tema, opina que este último objetivo es perseguido por medio de lo que él llama «las cinco grandes mentiras de la publicidad» (Learn to discem, pp. 103,104):
  • Mentira n° 1: «Lo más importante en la vida es la posesión de bienes». Es decir, según lo que tienes, eso es lo que vales. Eso es materialismo, la filosofía del mundo que vende la idea de que nuestro valor como personas depende, no de lo que somos, sino de cuánto tenemos.
  • Mentira n" 2: «Vive el momento, es todo lo que tienes». Esto se llama existencialismo, la creencia de que no hay nada más allá del aquí y el ahora.
  • Mentira n" 3: «Lo más importante en la vida eres tú». Es verdad que eres importante y también maravilloso, por ser hijo de Dios, pero el mundo no gira en torno a ti. Los demás también cuentan.
  • Mentira n° 4: «La vida es una sola; por lo tanto, gózala». O sea, busquemos el placer solo por el placer. El problema con esta filosofía es que esta vida no es la única, y el placer no es lo más importante.
  • Mentirán" 5: «Dios no es importante». Esto es secularismo. Si Dios no cuenta, entonces la vida no tiene sentido, ni tampoco hay base para la esperanza.

¿Cómo puedes combatir estas mentiras? Al equipar tus sentidos para detectarlas, aun cuando vengan «empaquetadas» de la manera más atractiva. Y sobre todo, al no permitir que destronen a Dios del primer lugar en tu vida.
Padre bueno, capacítame para reconocer el mal y evitarlo, no importa cuan atractivo se me presente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

viernes, 13 de julio de 2012

LA VERDAD, AUNQUE DUELA



Más vale ser pobre que mentiroso. Proverbios 19:22, NVI

¿Recuerdas a Pinocho? Cuando el hada madrina le pregunta a Pinocho por unas monedas de oro, él responde que las perdió, aunque en realidad las tiene en el bolsillo. Al instante, su nariz comienza a crecer. Cuando el hada le pregunta dónde las perdió, él responde que en el bosque. Y su nariz sigue creciendo. Cuando el hada lo invita a buscar las monedas, él aclara que no las perdió, sino que se las tragó. Y la nariz sigue creciendo. Tanto crece, que el hada comienza a reírse. Cuando Pinocho le pregunta por qué se ríe, ella le contesta que se ríe porque sabe que él está mintiendo. Cuando Pinocho pregunta cómo lo sabe, ella responde que hay dos clases de mentiras: las de patas cortas y las de narices largas.
Las de Pinocho, obviamente, eran las de narices largas.
¿Te imaginas lo que ocurriría si cada vez que la gente mintiera la nariz les comenzara a crecer? ¡Qué sería de los políticos! ¡Y de algunos vendedores! Más importante aún, ¿de qué tamaño tendrías tú la nariz? ¿Y yo? No harían falta los detectores de mentiras.
¿Por qué mentimos? En el fondo, para proteger nuestro ego. Para no quedar mal ante la gente que nos aprecia, para salir de algún aprieto. Es decir, para obtener algún beneficio personal. Pero la verdad sea dicha: la mentira no beneficia a nadie porque cada vez que mentimos, estamos engañando a alguien.
Piensa en esto: ¿Cómo puedes confiar en una persona que con frecuencia te miente? ¿O cómo podría la gente creer en ti si ya te han descubierto en varias mentiras? La mentira rompe relaciones: enfrenta a los hermanos, divide a los amigos, separa a las parejas. Todo lo contrario ocurre cuando somos veraces: reina la confianza, las relaciones se fortalecen y, lo más hermoso, honramos el nombre de nuestro Señor Jesús, de quien dice la Escritura que es «el camino, la verdad y la vida» (Juan 14:6).
Conclusión: Hay que decir la verdad. Porque somos hijos de Dios, quien no miente (ver Tito 1:2); porque nada tenemos que ver con el diablo, el padre de toda mentira (ver Juan 8:44); y porque, pensándolo bien, siempre vale la pena decir la verdad, ¡aunque duela!
Padre celestial, ayúdame a decir siempre la verdad, y a tener el valor necesario para enfrentar las consecuencias.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

martes, 14 de febrero de 2012

¡DEJA DE RASCARTE!

«Esta es la ley respecto a cualquier tipo de infección cutánea» (Levítico 14:54).

¡Qué picazón! No puedo dejar de rascarme. Si alguna vez has participado en una caminata por la montaña, seguramente sabes lo que es que te pique algún insecto o que te salga una erupción por haber tocado alguna hierba venenosa. Según nuestro versículo de hoy, los israelitas también tenían esta clase de problemas.
Cuando un mosquito te pica o tocas una planta venenosa, recibes veneno en tu piel o dentro de ella. Ese veneno causa picazón. Al rascarte, la piel se pone roja y puede infectarse. Tu mamá y tu papá tal vez te han dicho que dejes de hacerlo, pero no es fácil dejar de rascarnos cuando algo causa tanta molestia. ¿verdad?
Hay cosas en la vida que también debemos dejar tranquilas y con las que no debemos meternos. Mentir es una de esas cosas. Decir una mentira pequeña nos lleva a otra, la cual lleva a otra, la cual lleva a otra. Lo mejor es no decir nunca la primera mentira. Así como debes ignorar la picazón y evitar rascarte, mantente alejado del engaño y nunca digas la primera mentira. Créeme, tu vida será mucho mejor le esa manera.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

sábado, 21 de enero de 2012

BOTA LA BASURA

«Porque si no dejas ir a mi pueblo, yo enviaré sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; las casas de los egipcios se llenarán de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estén» (Éxodo 8: 2 1, RV95).

¡Moscas! Otra repugnante plaga que estaba por todas partes en Egipto. El faraón estaba asqueado ¿Por qué las moscas nos dan tanto asco? ¿Son acaso tan feas? Bueno, yo no me atrevería a decir que son lindas, pero horribles tampoco son. Exploremos un poco el Egipto infestado de moscas para averiguar qué está ocurriendo.
¡Oh no! La gente se está enfermando. ¿Por qué? Porque las moscas se paran en la basura y transportan enfermedades a dondequiera que van. Por eso es que las moscas son consideradas tan peligrosas.
¿Sabías que algunas personas se parecen a las moscas? Buscan la basura y los errores de los demás, salen volando, aterrizan donde puedan y comienzan a esparcir los chismes a todos los que se atraviesan en su camino. ¡Qué asco! Lo mejor que podemos hacer es buscar las cosas buenas de cada persona, y no las malas. Una vez que hayamos identificado esas cosas buenas, contémoselas a los demás. Ya eso no sería chisme, sino buenas noticias.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

miércoles, 12 de octubre de 2011

MENTIRAS, ENGAÑOS Y OTRAS FALSIFICACIONES

No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. Éxodo 20:16.

En uno de los colegios en los que trabajé, una madre vino a verme un día para conversar sobre su hija. Luego de la reunión de oración, ella pidió hablar a solas conmigo, e inició su conversación de la siguiente forma: "Capellán, debe ayudarme con mi hija. Ella lo aprecia mucho, le tiene confianza, por eso sus palabras pueden hacerle mucho bien. Además de que no estudia, elige las peores amistades y siempre nos desobedece; es sumamente mentirosa. Nos miente en todo lo que hace, y aunque muchas veces la atrapamos en la mentira, ella continúa con ese triste hábito". Tristemente, en el colegio también habíamos descubierto algunas de sus mentiras, y yo sabía que mis palabras no tendrían efecto si esta adolescente no permitía que el Espíritu Santo transformara su corazón.
Emitir un juicio falso como verdadero con intención de engañar, es mentir.
Dios, en su santa ley, nos pide que no hablemos contra nuestros semejantes "falso testimonio", lo cual adopta diferentes formas según la circunstancia que se viva.
Calumniar es "mentir contra el prójimo". Se transgrede el mandamiento al agregar, exagerar o mentir acerca de la vida, las palabras o algún hecho realizado por el prójimo. También hablamos contra el prójimo "falso testimonio" cuando decimos algo que puede parecer verdadero pero lo hacemos con engaño.
Pero existe un engaño que es mucho más peligroso y terrible: la mezcla de la verdad con el error. Esta fue el arma que utilizó Satanás para seducir a Eva y acarrear la ruina humana. La serpiente mintió cuando dijo: "No moriréis", porque desde ese momento y hasta hoy, la muerte está presente en cualquier parte del mundo. Pero, para que esa mentira tuviera apariencia de verdad, agregó: "El día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Gen. 3:4, 5). Desde ese momento, todos los seres humanos tenemos una conciencia moral que nos ayuda a distinguir el bien y el mal.
Como cristianos, la verdad debe gobernar nuestra manera de hablar bajo cualquier circunstancia. "La verdad es de Dios; el engaño en sus miles de formas proviene de Satanás" (Profetas y reyes, p. 188, 189). Suplica diariamente la unción del Espíritu Santo y permítele que su poder guíe tus palabras.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel