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viernes, 28 de febrero de 2020

"RESPETA A TUS PADRES: APROBARON SUS ESTUDIOS SIN GOOGLE NI WIKIPEDIA" - ANÓNIMO

'Respeta a los ancianos. Teme a tu Dios" (Lev. 19:32).

Un día me llamó mi abuela de 93 años. Tenía malas noticias. "Me retuvieron la licencia de conducir", me dijo.
Había ido al Departamento de Vehículos Motorizados para renovar su licencia; pero se quedaron con la antigua y no te dieron una nueva.
Con su fuerte acento alemán, me explicó lo que había hecho mal durante la prueba de manejo (según el inspector de tránsito);
-No di vuelta la cabeza en una calle. ¡Yo sabía que no venía nadie!
Y la abuela continuó:
-Además, el inspector me dijo; "No puede hacer sus señas".
-¿Qué? -le pregunté- ¿Te refieres a señas con las manos?
-¡Sí! -exclamó la abuela- ¡Hacíamos esas señas hace sesenta años! Ahora tenemos todo adentro del auto: señas y luces. No tenemos necesidad de hacer señas por la ventanilla.
Me siento mal por la abuela, porque este fue un golpe fuerte para ella. Ella tiene un auto, pero ya no lo puede conducir más.
-Cuando las cosas salen así-me dijo-, te sientes muy anciano y listo para morir.
Está llegando el día en que tú obtendrás tu licencia de conducir. Y pienso en mi abuela, que perdió la suya.
Así que solo diré esto: cuando estés andando y veas a alguien como mi abuela, alguien mayor que está conduciendo más lento de lo que a ti te gustaría, o no de la manera en que tú aprendiste a conducir, sé paciente. Para ellos, conducir es tan importante como lo será para ti. Lori

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

jueves, 13 de febrero de 2020

ADMIRACIÓN, CONFIANZA Y RESPETO

«Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella? Su valor excede al de las piedras preciosas. Su esposo confía en ella de todo corazón, y por ella no carece de ganancias»   (Proverbios 31: 10-11).

El pastor Therlow J. Harper fue uno de mis más apreciados maestros en el seminario teológico de Montemorelos (México). Había acumulado una gran experiencia a lo largo de una vida de servicio al Señor. Pero era especialmente cuidadoso cuando hablaba de los temas relacionados con el hogar: «Jóvenes, hay tres elementos que se requieren en un buen matrimonio: admiración, confianza y respeto». Entonces, comenzaba a poner ejemplos para ilustrar sus declaraciones.
Esta fórmula aparece en la descripción de la mujer virtuosa de Proverbios 31: 10-11. Es cierto, una mujer es un tesoro que hay que admirar como merece. Pero también el hombre tiene necesidad de reconocimiento, especialmente de su esposa. Ambos están para admirarse mutuamente y encontrar en ello fortaleza para las luchas de la vida. Sin embargo, cuando eso no existe, se corre el peligro de que la admiración venga de personas ajenas al hogar, poniendo en grave riesgo a la familia.
La confianza es otro factor fundamental en una pareja. Confiar es depositar en otro lo mejor que uno tiene. Es estar seguro de que cuentas con un aliado para enfrentar las batallas cotidianas. Los seres humanos tenemos la necesidad de confiar en otros. Pero cuando no hay confianza en una relación amorosa, su futuro no es muy halagüeño. Además, cuando se confía más en otras personas que en la pareja (ya sean familiares, amigos o compañeros de trabajo), se puede abrir la puerta a un serio problema de infidelidad. Un hombre que confía más en una mujer que no es su esposa, puede meterse en problemas de adulterio. Lo mismo sucede en el caso de las mujeres. La confianza es fundamental en un hogar.
El respeto conlleva el reconocimiento de los derechos y las libertades del otro, así como de sus méritos y logros personales. El esposo de la mujer de Proverbios 31 reconoce que es gracias a su esposa que él tiene copiosas ganancias.  En realidad, amar es respetar. Muchas personas pretenden despersonalizar a sus parejas para que se comporten como ellas exigen, aplastando su dignidad gravemente. De eso a los insultos, los agravios y los desprecios falta poco. ¿A quién le apetece una relación como esa?
Ahora que eres joven, cultiva la admiración, la confianza y respeto hacia tus amistades. Cuando llegue la hora de entablar una relación sentimental, desarrollarás tales virtudes con mayor facilidad.
Pide hoy al Señor que te ayude a convivir con los demás de la mejor manera.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020.

domingo, 2 de febrero de 2020

LLAMAMIENTO AL MARIDO

Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas. Colosenses 3:19.

EI marido de Valeria no golpeaba a su esposa, pero sí la agredía con sus críticas y palabras hirientes. Constantemente veía faltas en las tareas caseras, el cuidado de los niños, las relaciones con las vecinas… Con frecuencia la comparaba con otros miembros de su familia y ella siempre salía perdedora. En medio de su enojo, increpaba a Valeria con insultos que jamás pronunciaría en presencia de familiares y amigos. Sus niños eran testigos de estas conductas y se llenaban de temor. A Valeria esos insultos la derrumbaban moralmente. Así, acabó convencida de que era realmente inútil, torpe, malvada y una fracasada. Esa familia sufrió mucho por el carácter iracundo del padre.
Hoy se sabe que el abuso, tanto verbal como físico, tiene un efecto devastador sobre la víctima, sea cónyuge o hijo, que puede acabar sufriendo ansiedad, hipervigilancia, depresión, ideas suicidas, sentimientos de incapacidad, vergüenza, culpa, problemas del sueño… y otras dolencias. Es muy triste que el ámbito familiar, que debería ser un lugar acogedor donde sus miembros pudieran hallar cariño, apoyo y comprensión frente a las dificultades de la vida, se transforme en un lugar peligroso y dañino. Para evitar situaciones tales, Pablo insta a los maridos cristianos a no ser ásperos con sus esposas y a amarlas como Cristo amó a su iglesia, entregándose a sí mismos por ella (Efesios 5: 25). Más adelante les pide que el marido ame a su esposa como a su propio cuerpo, es decir, sustentándola y cuidándola (vers. 28-29).
El verbo pikraino (ser áspero) significa literalmente, producir amargor en el estómago y, por extensión, quiere decir enojarse o irritarse. El mensaje encaja en un tiempo en que, según la ley judía, la mujer era tratada como una propiedad u objeto. El marido podía divorciar a su esposa por alguna razón intrascendente, pero ella no tenía esa potestad. Era también costumbre que la mujer permaneciera de puertas adentro mientras el marido tenía libertad total para tener relaciones con otras mujeres.
Desgraciadamente, las conductas violentas persisten en el siglo XXI: una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física, con frecuencia perpetrada por un ser amado. Si añadimos la violencia verbal, tenemos más víctimas que mujeres respetadas. El Señor no quiere que sus hijas sufran por causa del enojo y la violencia familiar. Si vives en tal situación, intenta resolverla con oración y fe. Si las cosas no se arreglan, busca ayuda externa, pues muchos casos de violencia doméstica requieren intervención profesional.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

viernes, 8 de enero de 2016

¿QUÉ ACABAS DE DECIR?

Den a todos el debido respeto (1 Pedro 2:17, NVI).

-¡Chau, enano! -Angelo saludó al automóvil rojo que salía del estaciona- | miento de la iglesia. Luego se dio vuelta y vio a su padre detrás de él.
-¿Perdón? -le preguntó su papá con el ceño fruncido-, ¿Qué acabas de decir?
De repente allí, de pie, a la sombra de su padre, Angelo se sintió avergonzado.
-Dije: “Chau, enano” -masculló.
El verdadero nombre de “Enano” era Bill Stafford, y era un hombre enano. A pesar de ser un adulto, era más bajo que la mayoría de los chicos. Angelo no había sabido cómo reaccionar ante él cuando Bill y su familia empezaron a asistir a la misma iglesia. Pero, Enano era simpático y de buen carácter, y pronto Angelo se dio cuenta de que no era tan diferente. Enano conducía un auto (utilizando extensiones en los pedales), y tenía un empleo normal y muchos amigos; incluidos los chicos de la iglesia. Angelo se sentía cómodo con él. Ahora, parado junto a su padre, Angelo se preguntaba si quizás estaría demasiado cómodo.
-El hecho de que él sea de tu tamaño no significa que no sea un adulto. Quiero que lo trates con el mismo respeto que a los demás adultos.
-Pero a él no le molesta; ¡todos los chicos lo llaman así! – insistió Angelo.
-Todos los chicos… excepto tú -le dijo firmemente el padre- Tú lo llamarás señor Stafford.
Hizo una pausa y le preguntó:
-¿Él te cae bien, verdad?
-Sí, mucho; es genial.
-Entonces, ¿no deberías tener ganas de tratarlo con respeto, sin importar lo que hagan los demás? -le preguntó su padre con sencillez.
Angelo asintió:
-Creo que no lo había pensado de esa forma.

SPLASH:
En Kenia, las diferentes formas de dar la mano al saludar significan distintos niveles de respeto. Si respetas mucho a alguien, lo saludas con tu mano derecha, mientras tu mano izquierda descansa en el hueco interior de tu codo derecho.

¿Y AHORA?
Cuando tratas a las personas con respeto, disfrutan de estar contigo. Hoy, observa las formas en que puedes hacer que la gente que te rodea se sienta valorada.

Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler

martes, 5 de enero de 2016

MÍRATE EN EL ESPEJO

Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios (Jeremías 32:38).

Si alguien deseara ser como tú y tuvieses que describirte en solo diez oraciones, para que te conozca bien, ¿cuáles serían esas diez oraciones? Sería difícil, ¿no?
Los Diez Mandamientos son un resumen del carácter de Dios. Lo describen como un ser digno de nuestra total atención, misericordioso con las personas que lo aman y tan poderoso que incluso su NOMBRE debe ser respetado. También, encontramos que valora el descanso, la vida, la lealtad, el respeto por las personas y la propiedad, la honestidad, y el contentamiento. Por supuesto, ¡esta descripción apenas comienza a representar a nuestro, a veces, incomprensible Dios!
Cuando Jesús vino a la Tierra, sorprendió a un montón de gente resumiendo el carácter de Dios aún más. Dijo que la Ley podría reducirse a solo dos mandamientos: amar a Dios y amar a las otras personas. Juan, el discípulo, dio un resumen aún más corto: DIOS ES AMOR.
En el Cielo, Dios no necesita decir a los ángeles que cumplan los Diez Mandamientos, porque ellos conocen al Señor y su carácter personalmente. Esto es lo que Dios quiere para nosotros, también. Incluso, dice que escribirá su Ley (su carácter) en nuestros corazones y mentes.
Mientras tanto, los Diez Mandamientos son como un espejo: nos ayudan a ver cuán parecido es nuestro carácter al de Dios. Sé paciente cuando veas tus defectos. Dios todavía no ha terminado contigo.

¿Y AHORA?
¿Piensas que alguien que no ame a Dios podrá disfrutar del cielo? ¿Porque SÍ o porqué NO?

SPLASH
¡Solo por diversión, haz la cuenta! 111.111.111 x 111.111.111= 12345.678.987.654.321

Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler

martes, 16 de julio de 2013

CRUCE DE CALLES

Lugar: Texas, EE.UU.
Palabra de Dios: Proverbios 23:19

Ricardo* estaba parado al borde de la vereda, esperando que el semáforo para cruzar cambiara de rojo a blanco. Justo en ese momento, vio a un hombre que comenzó a cruzar la calle, a pesar de lo que indicaba el semáforo. “Ese hombre está cruzando’’, pensó Ricardo, “¿por qué yo no?” Y él también bajó el cordón de la vereda.
Lo que Ricardo no sabía es que estaba participando en un experimento.
Quienes lo llevaban a cabo querían comprobar si era más probable que la gente cruzara en rojo si veía a alguien que lo hacía. El hombre que cruzó primero la calle era parte de su prueba.
Los investigadores descubrieron que cuando los peatones estaban solos, apenas un uno por ciento desobedecía la señal. En otras palabras, generalmente seguían las leyes de tránsito. Pero, si veían a otra persona quebrantando la regla, aumentaba el porcentaje de personas que cruzaban cuando no debían.
También marcaba una diferencia la apariencia del hombre que cruzaba primero la calle. Era más probable que los peatones siguieran a alguien bien vestido (por ejemplo, vestido con traje, camisa y corbata, y zapatos bien lustrados) que a alguien que se veía un poco desprolijo (con pantalones sucios, camisa arrugada y zapatos gastados).
Esto nos dice mucho acerca de la conducta humana, ¿no es cierto?
Tendemos a ser influenciados por aquellos que nos rodean. ¿Y en cuanto a ti? ¿Te dejas desviar fácilmente de lo que sabes que es correcto? ¿Qué pasaría si el chico o la chica más popular de la escuela quiere que hagas algo que no deberías hacer?
“Hijo mío, presta atención y sé sabio; mantén tu corazón en el camino recto”. No te dejes desviar.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

martes, 21 de mayo de 2013

¿POR QUIÉNES MURIÓ CRISTO?

Hermanos míos, la fe que tienen en nuestro glorioso Señor Jesucristo no debe dar lugar a favoritismos. Santiago 2:1

Nunca hemos sido, ni somos, ni seremos merecedoras del maravilloso milagro de la cruz. No existe la más remota posibilidad que nos lleve a pensar, con razón que Dios nos ofrece salvación y redención porque somos buenas. ¡No! ¡No la hay!
Los seres humanos hemos sido liberados de la muerte eterna gracias a un acto de amor infinito de Dios, que asumió nuestro pecado en nuestro favor y por tanto sufrió sus consecuencias en su propia carne. En la Biblia leemos: «Porque por gracia ustedes han sido salvos mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios» (Efe. 2: 8).
¡Maravilloso regalo de Dios! Para todos sus hijos y todas sus hijas, todos aquellos que pisamos la tierra sin importar el color de nuestra piel, nuestra situación financiera o cultural; tampoco son válidas referencias sociales, ni un apellido de abolengo, menos aún un montón de papeles que testifiquen que alguien ha llegado a la cumbre del desarrollo intelectual. En otras palabras, salvación para todos los que acepten por fe el sacrificio de Jesús en su favor.
Si Dios no hace distinción de personas, ¿por qué nosotros sí? ¿Qué espíritu es el que nos lleva a pensar que cierto color de piel, o una buena posición financiera holgada, o el reconocimiento social por nuestros logros, ponen a ciertas personas en un nivel superior con respecto a otras?
Conocí a una dama que consideraba que ciertos lugares deberían estar reservados para la «gente bien» (como ella la llamaba), y que jamás deberían rozarse con el «populacho» (otra de sus expresiones para referirse a personas sencillas), sin tomar en cuenta que la cruz de Cristo nos pone a todos sin excepción en un plano de igualdad: «Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios» (Rom. 3:23). Es posible que muchas de nosotras alberguemos en nuestro interior la misma idea y suframos en la compañía de personas que carecen de todo.
Si ese es tu caso, es necesario que te bajes del pedestal de la arrogancia y, con humildad santificada, te inclines ante Dios pidiendo perdón, y acerques intencionalmente a tu corazón a todos los que ignoras, pensando que no valen nada.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

DE BALONAZOS Y OFENSAS VERBALES


Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno (Mateo 5:22).

Uno de los objetivos de nuestro Señor al venir al mundo fue «magnificar la ley y engrandecerla», darle su verdadero significado. Es decir, sancionar las palabras, los deseos, las intenciones y la imaginación.
En una ocasión la futbolista Tabea Kemme, del Turbine Potsdam, arrojó un balón al rostro de Kerstin Garefreke, del Frankfurt. La atacante del Turbine Potsdam había hecho un intento de saque de banda, pero Kerstin Garefreke se lo impidió. Tabea Kemme perdió el control y golpeó a Kerstin con el balón en el rostro.
La Federación Alemana de Fútbol decidió dar un castigo ejemplar a la atacante Tabea Kemme: la suspendieron cuatro partidos. La Federación consideró aquel acto como una conducta antideportiva grave por lo que, además, razonó que la campeona del Mundial Femenino Sub 20 actuó con toda la intención de agredir a su oponente, situación por la que se mostraron inflexibles con la sanción.
Pero Tabea Kemme no fue la única castigada. También fue suspendido el técnico Sven Kahlert, quien fue sancionado con un partido por haber empujado a la joven de 18 años tras la agresión sobre su jugadora.
Las autoridades del fútbol se muestran muy severas en las sanciones aplicadas por las violaciones al reglamento. Si no lo hicieran así, cada partido se convertiría en una batalla campal y, de hecho, el fútbol no existiría.
Pero Dios no mantiene la paz en las relaciones entre sus hijos mediante reglas y sanciones. Va mucho más allá. Estableció un principio de conducta infalible: el amor. En el reino de los cielos, el amor no es una regla de conducta, sino un principio que hace buenas todas las acciones desde su mismo origen.
El amor no permite al cristiano que ofenda de ninguna forma a su hermano: ni con actos, ni con palabras, ni con el pensamiento. En el reino de los cielos, el que odia a su hermano, ya es homicida: ha violado las leyes del reino de Dios. No amar al hermano es permanecer en el reino de la muerte. Amarlo, es pasar al reino de la vida (Juan 5:24).
Y tú, ¿cómo estás? ¿Amas a Dios de manera suprema, y a tu hermano como a ti mismo?

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez


domingo, 28 de abril de 2013

LA IMPORTANCIA DE SER RESPETUOSOS

De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes (Colosenses 3: 13).

No es fácil para los cristianos poner en práctica los elevados principios que nuestro Señor enseñaba con palabras y hechos. «No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa» (Mat. 5:39,40). El mandato de soportar, perdonar y tolerar todo lo que nos hagan los demás, como ordena nuestro texto de hoy, puede inducirnos a decir, como muchos de los que seguían a Jesús: «Dura es esta palabra, ¿quién la puede oír?» (Juan 6:60).
Al parecer esa fue la experiencia de Terry Jones, pastor de la iglesia Dove World Outreach, en Gainesville, Florida. Sintió que la agresión del 11 de septiembre fue un ataque de los musulmanes, y decidió «vengarse», quemando ejemplares del Corán, el libro sagrado del Islam. En primer lugar, la agresión no la hicieron todos los musulmanes, sino algunos que pertenecían a una rama radical de esa religión que, por supuesto, no es representativa de la misma. En segundo lugar, las motivaciones fueron más políticas que religiosas.
Seguramente todo esto lo sabe el pastor Terry Jones. En una entrevista difundida por la cadena ABC de televisión, el presidente Barack Obama calificó como «un acto destructivo» la quema de copias del Corán y advirtió que podría provocar «gran violencia».
La Secretaria de Estado, Hillary Clinton, el Secretario de Justicia, Eric Holder, y el Vaticano, entre otras voces influyentes, expresaron su oposición a la quema planificada del Corán. Pero el pastor Terry Jones reiteró que no cesaría en su plan de quemar ejemplares del libro sagrado del Islam en otro momento.
Solo Dios conoce los, corazones de los seres humanos y sus motivaciones; por eso, solo él puede juzgarlos. A nosotros nos queda reflexionar. ¿Somos respetuosos con las creencias de los demás? ¿Somos perdonadores de toda ofensa y toda queja contra nuestros semejantes?
¿Tienes rencores ocultos, enemigos a quienes odias y heridas sangrantes que has jurado vengar? No sería extraño que algo de eso te ocurriera ahora mismo. Porque eres un ser humano. Pero recuerda que los cristianos no son personas comunes. Son nuevas criaturas, que viven bajo las leyes y los principios del reino de los cielos, no del reino de este mundo. Cuando hoy salgas a la lucha diaria, decide vivir como una nueva criatura nacida de Dios.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

martes, 19 de febrero de 2013

EL SEÑOR TARTAMUDO


Lugar: Jamaica
Palabra de Dios: proverbios 11:12.

- Hey, Martín. Aquí viene mi hermano -dijo Benja-. M-m-mi nom-nom-bre es se-se-ñor ttttartamudo.
Los dos chicos se echaron a reír.
-¿Q-q-qué es tan divertido? -preguntó el hermano de Benja, cuando estuvo más cerca.
-N-n-nada -respondió Benja, exagerando cada sílaba y tratando de no reírse-, ¿Q-q-q-qué e-e-es lo q-q-que q-q-q-quieres? -y con eso, Benja y su amigo Martín se largaron a reír nuevamente.
-Me-me-me llamo se-se-se-señor ta-ta-tar-tamudo -dijo Benja nuevamente, mientras su hermano le daba una mirada feroz y se alejaba, enojado.
A Benjamín le gustaba molestar a su hermano, y lo hacía todos los días. Le copiaba la forma de tartamudear y se reía de él todas las veces que podía. Pero, un día, algo sucedió. Mientras salía de la escuela, Benja le dijo a su mejor amigo:
-¡Ma-ma-martín, e-e-e-espérame!
Benja se detuvo, sorprendido al darse cuenta de que había tartamudeado sin querer. No le dio importancia. Pero, unos días más tarde, ocurrió nuevamente. Pronto le sucedía cada vez más seguido. Habiéndose burlado durante tanto tiempo del tartamudeo de su hermano, ahora Benjamín también tartamudeaba. De hecho, no se lo pudo sacar de encima. Aunque ahora tiene más de cuarenta años, todavía tartamudea, y a la gente a veces le cuesta entenderlo por esa razón.
Nunca es una buena idea burlarse de los demás por sus problemas. El libro de Proverbios dice: "El falto de juicio desprecia a su prójimo, pero el entendido refrena su lengua". La próxima vez que te sientas tentado a reírte de alguien, piensa en este proverbio y recuerda que Jesús quiere que ames a los demás y que seas bondadoso con ellos.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

lunes, 15 de octubre de 2012

ALGO NUEVO


El que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo. 2 Corintios 5:17.

Un día como hoy nació en Stuttgart, Alemania, un niño al que sus padres llamaron Johann. Desde muy joven Johann decidió dejar una huella en la vida. Para ello, ¿qué mejor oficio que ser escultor? Con mucho esfuerzo y el debido asesoramiento de parte de sus maestros, Johann en poco tiempo adquirió fama y dinero. Pero algo curioso ocurría en su vida: no estaba satisfecho. Sentía que le faltaba algo.
Después de meditar mucho en la encarnación de Cristo, se propuso reflejar en una estatua la belleza del carácter del Salvador. Trabajó durante dos años en esa obra, y cuando la concluyó pidió a unos niños que le dieran su opinión.
—¿Quién es él? —les preguntó.
—Debe de haber sido un gran hombre —exclamó un niño.
Johann Von Dannecker supo de inmediato que no había logrado su objetivo. Tomó nuevamente su cincel y reanudó la obra. Después de varios meses de arduo trabajo, llamó a otro grupo de niños.
—¿Quién es él? —preguntó.
—Debe de haber sido un hombre muy bueno —respondió una niña.
Insatisfecho, Von Dannecker intentó una tercera vez. Y de nuevo llamó a niños para que le dijeran de quién se trababa. En esta ocasión ninguno habló. Se dice que uno de ellos se quitó un gorro que llevaba puesto y varios cayeron de rodillas. Ahora el escultor sí estaba satisfecho.
Se cuenta que años más tarde, Napoleón Bonaparte le pidió a Von Dannecker que esculpiera una estatua de Venus para el Museo de Louvre. El famoso escultor alemán respondió: «Una persona que ha visto a Cristo nunca emplearía su talento para esculpir una deidad pagana» (God's Little Devotional Bookfor Teens [El pequeño libro devocional de Dios para adolescentes], p. 191).
Padre celestial, hoy me propongo vivir para la gloria de tu nombre.  Si Johann Von Dannecker (1758-1841) en realidad vio o no a Cristo, no lo sabemos. Pero nadie puede negar la verdad de sus palabras: una persona no puede ser la misma después de haber conocido a Cristo. Los malos hábitos, las palabras obscenas, el gusto pervertido, las malas compañías, los pasatiempos inmorales; es decir, todo cuanto pertenecía a «las cosas viejas» pasan, para dar lugar a «lo nuevo»: una vida en la que nuestro mayor deleite es hacer las rosas que agradan a Dios.
Que tu mayor deleite hoy sea hacer las cosas que agradan a Dios. Que tu mayor gozo sea usar su talento para la gloria de Dios.
Padre celestial, hoy me propongo vivir para la gloria de tu nombre.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

viernes, 30 de marzo de 2012

INTELIGENCIA GRIS


«Por lo tanto, actúa con inteligencia y no lo dejes tener una muerte tranquila» (1 Reyes 2:6).

¡Atención! Pisemos con mucho cuidado con nuestras botas. Estamos otra vez en la cabeza de una persona, pero esta vez, de alguien con la cabeza gris. Bueno, lo que es gris no es su cabeza, sino su cabello. ¿Conoces a alguien que tenga el cabello gris? ¿Sabes por 'qué el cabello se pone de ese color? Te explico:
Tu cuerpo bombea algo llamado pigmento. El pigmento es el que da el color a la piel de las personas y también al cabello. El pigmento es básicamente color Cuando la gente envejece, el pigmento no llega tan fácilmente al cabello, y por eso pierde su color
Algunos creen que cuando una persona envejece y su cabello se pone gris deja de ser útil. Es verdad que a medida que envejecemos ya no podemos movernos tan rápido como antes o hacer algunas de las cosas que hacíamos cuando éramos jóvenes, pero se posee algo que los jóvenes no tienen: experiencia y sabiduría.
Recuerda: tener gente mayor a nuestro alrededor es un regalo de Dios. Habla con ellos y pídeles que te cuenten lo que han aprendido de Dios en sus años de vida. Su experiencia te ayudará a ser una mejor persona para Jesús.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

martes, 7 de febrero de 2012

NO BATA EL HIERRO MIENTRAS ESTÁ CALIENTE

«Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba,
sino que encomendaba la causa al que juzga justamente» (1 Pedro 2: 23).

Un viejo refrán dice: «A hierro caliente, batir de repente». Por supuesto, se refiere a la labor del herrero. Esto significa que debemos aprovechar las oportunidades en el momento preciso en que se presentan. Sin embargo, la experiencia me ha enseñado que en las relaciones humanas batir el hierro caliente es exactamente lo que no hay que hacer.
Supongamos que mi hijo conduce el automóvil en el que viaja toda la familia y, por alguna razón, hace una maniobra muy arriesgada que nos pone a todos en peligro. Yo podría sentirme tentado a gritarle: «¡Eh, ten cuidado! ¿Qué pretendes, matarnos? ¿Te dieron la licencia en una tómbola?».
Si reacciono de esa manera, probablemente mi hijo se sienta humillado y me responda: «Conduciría mejor si no me gritaras todo el tiempo. Estoy harto de que siempre me digas qué tengo que hacer».
He descubierto que cuando los sentimientos y las emociones son intensos, lo más sabio es callar. Es mejor esperar hasta que los ánimos se han enfriado un poco. Más tarde, con una sonrisa en los labios, podría decir: «Hijo, esta mañana, cuando ibas conduciendo, me asustaste de veras». Con eso basta. Es casi seguro que mi hijo dibuje una sonrisa forzada y me responda: «Lo siento, papá, intentaré ir con más cuidado».
Este mismo principio se aplica a los maridos y a las esposas, e incluso a los miembros de iglesia. Por alguna razón, por tendencia natural, sacamos a relucir los problemas cuando estamos enojados. Sin embargo, lo que se dice de forma airada no hace otra cosa que echar más leña al fuego y es más que probable que nos persiga durante un buen tiempo. Hay dos textos que podemos recordar cuando estallan las emociones: «La respuesta suave aplaca la ira, pero la palabra áspera hace subir el furor» (Prov. 15: 1); y: «Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse» (Sant. 1: 19).
Hay momentos en que lo correcto es hablar y otros en que lo mejor es callar; hay maneras de decir las cosas que son correctas y otras que son incorrectas. Una buena oración para hoy es: «Pon guarda a mi boca, Jehová; guarda la puerta de mis labios» (Sal. 141: 3). Basado en Mateo 5:9

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

martes, 3 de enero de 2012

EL PROFETA

Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios. 1 Juan 3:1

Wayne Rice, autor de varios libros de ilustraciones para jóvenes, cuenta la historia de un antiguo monasterio que durante muchos años fue el orgullo del pueblo. Día tras día, sus limpias instalaciones y florecientes jardines atraían a numerosos visitantes. Sin embargo, con el paso de los años perdió su belleza y atractivo. Finalmente, solo quedaron cinco monjes.
Cierto día, mientras los cinco monjes discutían lo que podían hacer para salvar la institución, uno de ellos sugirió pedir consejo a un anciano que vivía en la montaña. Así lo hicieron, pero fue grande el chasco de ellos cuando el hombre los dijo que no había nada que él pudiera hacer para ayudarlos. Solo les dijo: «Uno de ustedes es profeta».
Los monjes se retiraron, pero en la mente de cada uno quedó resonando la declaración: «Uno de ustedes es profeta». Durante días y días, cada monje meditó en el significado de esas palabras. «¿Quién de nosotros será el profeta?», se preguntaban. Entonces comenzó a suceder algo inusual. Como cualquiera de ellos podía ser el profeta, el trato entre ellos se tornó cordial y respetuoso. Cada uno brindaba a los demás un trato digno de profeta, pero a la vez se conducía personalmente como lo haría un profeta.
Y el asunto no quedó ahí. También las instalaciones fueron objeto de un cuidado esmerado, pues el lugar debía ser digno de un profeta. Fue así como el monasterio recuperó su gloria pasada. Al poco tiempo también comenzaron a regresar los visitantes, para disfrutar del ambiente cordial y de la belleza que otra vez llenaban el lugar (Hot Illustrations for Youth Talks [Ilustraciones candentes para charlas con jóvenes] pp. 112-115).
¿Qué lecciones nos enseña este relato? Una, que tenemos que brindar a cada ser humano un trato respetuoso; no por ser profeta, sino por ser un hijo de Dios. Otra, que tú y yo también somos seres dignos y de noble origen, por lo cual debemos ciamos el valor que tenemos, y esperar que los demás nos traten de acuerdo con ese valor.
Caminemos hoy con la frente en alto, como hijos del Rey de todo el universo, y tratemos a nuestros semejantes como lo que son: hijos de nuestro Padre celestial y participantes con nosotros en la herencia que Dios nos ha prometido (Rom. 8: 17).

Gracias, Señor, porque soy un ser digno, de noble origen y con un glorioso destino.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

viernes, 11 de noviembre de 2011

MORIRÉIS

Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Génesis 3:3.

La advertencia divina era clara: ¡Moriréis! A pesar de eso, Adán y Eva escogieron el camino de la desobediencia. Si pudiésemos resumir, en una palabra, lo que es el pecado, la palabra sería rebelión. En el cielo, Satanás se rebeló en contra de Dios, y en el Edén, Adán y Eva también se rebelaron contra el Creador.
Al leer el relato de la entrada del pecado en este mundo, la idea de la rebelión es clara; a pesar de que esta palabra no es usada. Pero, cuando Eva decidió ser dueña y señora de su propio destino, se estaba rebelando en contra de Dios; ella decidió confiar en la palabra del enemigo. Creyó que realmente Dios no deseaba su crecimiento; que la limitada a la esfera humana, privada de niveles superiores de desarrollo. Y, entonces, se colocó contra el orden de las cosas establecido por Dios.
El pecado de Adán podría ser considerado peor, si existiera un pecado peor que el otro. Adán pecó conscientemente. Eva fue engañada, y creyó en las mentiras del enemigo. Pero Adán decidió, a propósito, morir con Eva, y con esta actitud también se rebeló contra el Creador.
Entonces, apareció el resultado inmediato de la rebelión: el ser humano empezó a deteriorarse, a descomponerse, a entrar en putrefacción espiritual. La palabra traducida como "morir", Shachat, en hebreo, da la idea de un cadáver que entra en lenta, pero irreversible, descomposición. Eso empezó a suceder con Adán y con Eva: comenzaron a deteriorarse, tanto física como espiritualmente.
El primer sentimiento extraño que surgió en el corazón de ellos fue el del miedo. Se escondieron de Dios; ellos abandonaron a Dios, y Dios los dejó. Ellos se rebelaron: echaron a un lado los consejos divinos; decidieron escoger su propio camino. Y, para vivir la vida de ese modo, nada mejor que irse lejos de Dios.
Pero, las consecuencias fueron más allá de la simple separación de Dios: empezaron a separarse entre sí. Comenzaron a discutir, a acusarse, a sentirse solos, tristes, avergonzados. Todo eso formaba parte del deterioro espiritual, al que voluntariamente se habían condenado.
¿Hay solución para este drama? ¡Hay, sí! Jesús es la vida: la desobediencia trajo la muerte, pero Jesús trajo la vida. Ahora, solo resta correr a los brazos de Jesús, y encontrar nuevamente la vida. Pero, recuerda: "pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

lunes, 31 de octubre de 2011

AUTORIDAD EN LA PALABRA

Por la Palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca... Porque él dijo, y fue hecho; él mandó y existió. Salmo 33:6,9.

Cuando tuve 18 años ingresé al ejército para realizar el servicio militar obligatorio. Durante 17 meses hice guardias, aprendí a manejar algunas armas, hice ejercicios interminables, y trabajé en el departamento de finanzas, liquidando los sueldos de oficiales y suboficiales. Uno de los aspectos más notables de las fuerzas militares es la autoridad. Sin autoridad no hay obediencia, y un ejército sin obediencia a sus superiores está condenado al fracaso. Solo cuando hay una real sumisión a la autoridad, es que se puede defender un país o ganar una guerra.
De una manera similar, las Escrituras transmiten en lenguaje humano la autoridad divina. Su autoridad proviene de los cielos, estuvo presente en la tierra en la creación, y está hoy con la humanidad guiando los acontecimientos históricos. Esa Palabra dada por Dios fue la que dispuso un orden para todos los elementos creados, de tal manera que pudiera haber vida en un planeta que estaba "desordenado y vacío".
Aunque muchos en la actualidad crean que el mundo se rige por sus propias leyes, en realidad hay una sapiencia divina que está dirigiendo todo. Las profecías muestran algo de esa autoridad cuando revelan los acontecimientos finales de esta tierra con total exactitud, aunque fueron escritas hace por lo menos 1.900 años. La autoridad divina está presente en cada ser viviente, porque si Dios retirase por un momento su poder sustentador, se terminaría la vida.
Pero más allá de cómo se maneje el mundo, los seres vivos y la historia humana, lo que realmente importa es la autoridad de la Palabra sobre tu vida. Si las páginas sagradas no ejercen ninguna influencia en tu corazón, entonces estás destinado al fracaso y a la ruina, como lo estaría un ejército donde no hay obediencia. Creerse libre porque uno vive a su antojo personal, es solo creer la triste ilusión de Satanás de que los seres humanos podemos ser felices al margen de la ley divina.
Tu decisión es la que vale. Solamente tú puedes elegir ser obediente a la autoridad divina, y de esta manera alcanzar la vida eterna.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

jueves, 6 de octubre de 2011

RESPETAR EL NOMBRE DE DIOS

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. Éxodo 20:7.

¿Crees que el nombre de una persona tiene importancia? Para los padres de un recién nacido lo tiene, porque de eso dependerá cómo lo llamarán el resto de la vida. Pero más allá de lo que sientan los padres en el momento de elegir un nombre para su hijo, actualmente y en términos generales los nombres carecen de importancia. Reflexiona un momento: ¿Cambiaría en algo para ti si la marca de zapatillas Nike fuera Kine? ¿O si la marca de computadoras Apple fuera Orange? ¿O si los autos BMW fueran SMH? Si las zapatillas Nike no existieran y Kine tuviera la misma calidad y la excelencia en sus productos, todos los deportistas calzarían Kine sin importar el nombre.
Sin embargo, a diferencia de las marcas y los nombres actuales, en las Escrituras los nombres tenían mucho valor, y casi todos llevaban un significado. Esos nombres revelaban algún rasgo del carácter del individuo, su aspecto personal, su ascendencia familiar o el dios al que servían sus padres.
Por eso encontramos nombres como Eva, que significa madre de todos los vivientes; Set, sustitución; Sara, princesa; Isaac, risa; David, muy amado; Elías, mi Dios es Jehová; Daniel, Dios es mi juez; y Ananías, Jehová cubre.
Los nombres de la Biblia que hacen alusión a Dios también presentan algún aspecto de su carácter o su persona. Esos nombres son sumamente sagrados y santos, y el Rey del universo ordena a todos los mortales que no jueguen con su nombre. Cuando usamos el nombre de Dios sin sentido alguno, o con un sentido falaz o sacrílego, para hacer un chiste, violamos el tercer mandamiento.
Su Palabra muestra una cantidad de nombres referidos al mismo Dios. Por ejemplo: Jehová, Señor, Dios, Eterno, Padre, Emanuel y otros más. También Jesús y el Espíritu Santo reciben diferentes nombres que hacen mención a su carácter o a sus actividades a favor de la salvación humana.
Desde su rebelión, Satanás ha tratado de manchar y arruinar a Dios y su reputación. Luego transmitió esta intención a los seres humanos pecaminosos. La Biblia, como Palabra de Dios, trata de poner un freno a este pecado y apela al entendimiento para que cada criatura respete y honre el nombre de su Creador.
Al orar por la compañía divina en las actividades de hoy, exalta y glorifica el nombre que está sobre todo nombre.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

miércoles, 27 de julio de 2011

SIFRAY FÚA

Y por haber las parteras temido a Dios, el prosperó sus familias. (Éxodo 1:21).

La historia de estas dos mujeres, aunque resumida en pocos versículos, dice mucho del poder que ejerce el evangelio incluso sobre las personas que no conocen a Dios. Ambas conocían a muchas israelitas, y asegura la Biblia que respetaban al Dios de Israel. Conociendo la historia de esta nación, estas dos parteras se negaron a obedecer el mandato real que ordenaba matar a todos los varones israelitas que nacieran. Como tendrían que dar cuenta de su desobediencia, las mujeres egipcias presentaron la realidad como justificación de sus actos. En verdad, Dios bendecía a su pueblo, y las mujeres hebreas eran robustas y saludables.
Sin embargo, Satanás no se dio por vencido en su macabro plan. Sabía que el Mesías saldría de esa nación y procuró por lodos los medios destruirla antes de que se convirtieran en algo incontrolable. El terrible mandato de, arrojar a todos los niños varones al río fue otro esfuerzo infructuoso, ya que bajo esa misma ley nació Moisés, quien fue preservado milagrosamente y escogido por Dios para liberar a su pueblo.
Cuando esta historia vuelva a ser relatada en las mansiones eternas, no se dejará de mencionar a aquellas mujeres que pretirieron respetar al Dios de los hebreos antes que a su mismo rey. Ellas, sin saberlo, habían obedecido las palabras que Cristo pronunciaría tantos años después: «Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios» (Mat. 22: 21).
¿Te parece que este mundo necesita mujeres como esas? Ciertamente el mal prolifera, no tanto porque las personas hagan cosas malas, sino porque no son capaces de hacer cosas buenas. ¿A qué se debe tal condición? Cristo dijo: «Separados de mí, nada podéis hacer» (Juan 15: 5). La teoría de que todo ser humano tiene algo bueno dentro de sí deja a Cristo fuera del control humano, y una vez más, el resultado es catastrófico.
Tú puedes ser una de esas Sifra y Fuá modernas abriendo tu corazón a la influencia de Cristo. Cada día conéctate, a la Vid verdadera y tu vida será un racimo fructífero en la viña de Dios.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera