“Ninguna palabra
corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria
edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:29).Un espacio donde podras disfrutar de reflexiones cristianas, Bienvenidos y Bienvenidas!!!
lunes, 13 de enero de 2020
PALABRAS QUE EDIFIQUEN
“Ninguna palabra
corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria
edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:29).domingo, 15 de enero de 2017
LADO A LADO
Tomado de lecturas devocionales para Adultos 2017
DE VUELTA AL HOGAR
Por: Elena G. de White
#DeVueltaAlHogar #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian
lunes, 9 de mayo de 2016
QUIÉN ES DIOS
Tomado de Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #unDiosCercano #DiosConNosotros
domingo, 10 de enero de 2016
ERROR MORTAL
domingo, 23 de junio de 2013
EL REMEDIO PARA LA POBREZA DEL ALMA
jueves, 6 de junio de 2013
CRUZANDO PUENTES
lunes, 14 de enero de 2013
DIOS ESCUCHA LAS ORACIONES
Cuando Jesús estuvo sobre la tierra y caminaba como un hombre entre los hijos de la humanidad, él oraba, y ¡cuán fervientes eran sus oraciones! ¡Cuán a menudo pasaba toda la noche sobre la tierra húmeda y fría en súplica agonizante! Y sin embargo, él era el amado e inmaculado Hijo de Dios. Si Jesús sentía la necesidad de comunión con su Padre y manifestaba tal fervor en clamar a él, cuánto más nosotros, a quienes él ha llamado para ser herederos de salvación, quienes somos sujetos a las fieras tentaciones del astuto enemigo y dependemos de la gracia divina para obtener la fuerza para vencer, debiéramos agitar el alma entera para luchar con Dios...
Satanás siempre está listo para insinuar que la oración es únicamente una formalidad que nada nos resuelve. No soporta que se apele a su poderoso rival. Al sonido de la oración ferviente, tiemblan los ejércitos de las tinieblas. Por temor a que sus cautivos escapen, forman un muro alrededor de estos, para que la luz del cielo no pueda alcanzar sus almas. Pero si en sus angustias e impotencia miran a Jesús, apropiándose de los méritos de su sangre, su Redentor compasivo escucha la oración ferviente y perseverante de fe, y envía un refuerzo de ángeles poderosos para librarlos. Y cuando estos ángeles, todopoderosos, vestidos con la armadura del cielo, vienen a ayudar a las almas desmayadas y perseguidas, los ángeles de las tinieblas se repliegan, sabiendo bien que han perdido la batalla, y que otras almas están escapando al poder de su influencia...
Si usted espera la salvación, ha de orar. Tome tiempo. No sea apurado ni descuidado en sus oraciones. Interceda con Dios para que obre en usted una reforma concienzuda, que los frutos del Espíritu moren en usted, y que por su vida santa, usted pueda brillar como una luz en el mundo...
Tome tiempo para orar. Y al hacerlo, crea que Dios lo escucha; mezcle fe con sus oraciones. Que la fe se aferré a la bendición, y esta será suya...
Cada petición que se ofrece a Dios con fe y con un corazón genuino será contestada. Tal oración nunca se pierde; pero es presunción reclamar que siempre sea contestada de la misma manera y con el don particular que deseamos. Dios es demasiado sabio para errar y demasiado bueno para retener alguna cosa buena de los que andan en rectitud.— Signs ofvthe Times, 18 de noviembre de 1886.
Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White
domingo, 30 de septiembre de 2012
«VANAS REPETICIONES»
martes, 3 de julio de 2012
UN CORAZÓN ROTO
lunes, 2 de julio de 2012
LEJOS PERO CERCA
jueves, 29 de marzo de 2012
SI MI BIBLIA ESCRIBIERA UN DIARIO…

miércoles, 25 de enero de 2012
DESAYUNO ESPIRITUAL

lunes, 23 de enero de 2012
¿SIEMPRE TIENE HAMBRE?

lunes, 9 de enero de 2012
UNA EXPERIENCIA COTIDIANA

viernes, 30 de septiembre de 2011
UN CANAL DE BENDICIÓN

lunes, 26 de septiembre de 2011
EL PODER DEL LENGUAJE

Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. (Gènesis 11:1)
Existen muchas y muy variadas formas en que el ser humano puede transmitir sus pensamientos y sentimientos. La lengua es un medio de comunicación formado por fonemas, morfemas, palabras, frases y oraciones que siguen determinadas reglas. En el mundo actual existen múltiples lenguas, cada una con sus características distintivas, de las cuales echarnos mano para comunicarnos entre nosotros. Todas las lenguas, incluso aquellas cuyos signos no son orales sino gestuales, resultan de suma importancia para las relaciones humanas. Una sonrisa franca transmite un mensaje muy distinto al de un gesto de hipocresía. Una mirada puede comunicar aprobación, rechazo, odio o amor.
No solo la falta de comunicación puede estropear las relaciones humanas, a veces también el uso del lenguaje puede ser un obstáculo para la comunicación. El proyecto que emprendieron los descendientes de Noé era un desafío sumamente complicado, casi imposible de lograr. Sin embargo, Dios vio que estaban dispuestos a llevarlo a cabo hasta el final, pues como él mismo dijo: «Han comenzado la obra y nada los hará desistir de lo que han pensado hacer" (Gen. 11:6). La obra de edificar una torre que alcanzara hasta el cielo requería destreza, habilidad, buenos materiales de construcción, fuerza de trabajo, mucho ingenio y voluntad, pero sobre todo una excelente comunicación. Dios solo tuvo que contundir la lengua de los trabajadores para que todo se viniera abajo. Sin comunicación no se pudo llegar a buen término.
¿Te dice algo esto? Para que puedas construir eficazmente tu vida necesitarás más que ropa, un carro, un título universitario, una casa o bienes materiales. Te hará falta un lenguaje apropiado, una comunicación abierta y sincera con los que te rodean, cargada de misericordia y de amor. Ese es el combustible que te hará transitar felizmente por las avenidas sociales en las que te desenvuelves. A veces no le damos a la comunicación la importancia que tiene, porque confundimos la confianza y la cotidianidad con el descuido y la vulgaridad.
No dejes que tu hogar se desplome por falta de comunicación. Recuerda que el lenguaje, del amor hace posibles las empresas más difíciles.
Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera
jueves, 1 de septiembre de 2011
EL TELÉFONO CELULAR DE DIOS
Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Salmo 91:15.
Hemos comentado anteriormente las maravillas de la telefonía celular. Gracias a los teléfonos celulares podemos estar comunicados en cualquier momento y lugar: mientras vamos al colegio, al mirar televisión, cuando estamos en un campamento con la iglesia, de vacaciones con la familia, manejando el auto o a punto de dormir. Si tenemos un celular a mano, podemos comunicarnos sin ningún problema con la persona que se nos ocurra en el lugar menos imaginado.
Pero, a pesar de todas sus ventajas, el teléfono celular tiene sus limitaciones. Puede quedarse sin batería en el momento más inoportuno, que no tenga "créditos" para continuar con la llamada, que su antena no capte la señal, que el receptor esté ocupado con otra llamada o sencillamente que esté apagado.
El teléfono celular que posee Dios para comunicarse con nosotros es parecido en algunos aspectos al inventado por el hombre. Ese teléfono lo llamamos oración y nos permite hablar con nuestro Padre en cualquier situación. No importa cuán apurados estemos, que el lugar sea el más inhóspito del planeta o que estemos solos o acompañados, la comunicación puede realizarse igual. Si marcamos el número: "Padre nuestro que estás en los cielos", la llamada se realizará con seguridad y nunca tendremos la línea ocupada. Tampoco escucharemos esa voz femenina que dice: "El número solicitado está fuera del área de cobertura o apagado", y jamás las baterías estarán sin carga o nos quedaremos sin crédito para hacer la llamada. La comunicación siempre se realiza, y en "el otro lado" siempre hay Alguien que nos escucha.
Quizás estés pensando: "Es cierto todo esto, pero sería lindo escuchar una voz audible que nos diga: 'hijo mío, ¿qué necesitas?"' Y tienes razón. Por vivir en este mundo de pecado y de maldad, debemos ejercer la fe para creer que Dios nos escucha, pero no se trata de una fe asentada sobre la nada, porque ese mismo Padre que reina en los cielos nos prometió: "Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré".
Empieza este día comunicándote con tu Padre celestial, y recuerda que él está esperando tu llamada.
Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel








