Mostrando entradas con la etiqueta Saludable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saludable. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de enero de 2020

“EL QUE PRONTO SE ACUESTA Y PRONTO SE LEVANTA ES HOMBRE SALUDABLE, RICO Y SABIO». BENJAMIN FRANKLIN

“Un objeto en reposo tiende a permanecer en reposo». Esta ley de la física fue descubierta por Isaac Newton, mientras trataba de hacer que un adolescente se levantara de la cama y fuera al colegio.
Simpatizo más con el adolescente que con Newton. Por la mañana, yo no saludo con muchas ganas. La lucha por levantarme se convierte en algo similar a una escena de una película policíaca.
Cerebro: «Arroja la frazada y sal con los párpados en alto».
Cuerpo: «Nadie va a salir de aquí hasta que cumplan con mis demandas»
Cerebro: «Sé razonable. Es hora de ir a trabajar».
Cuerpo: «Esta es mi primera demanda: un reloj despertador con un botón de repetición de cuarenta minutos».
Cerebro: «Si no te mueves pronto, te espera un despido y pasarás a sostener un cartel de cartón en plena calle para poder sobrevivir».
Cuerpo: «¡No me asustas! Me quedo con mi colchón».
Me siento culpable cuando duermo hasta tarde porque mis ancestros se horrorizarían tan solo con la idea. Ellos procedían bajo la firme convicción de que el mejor horario para ordeñar las vacas era a las cuatro de la mañana; una conclusión sobre la que, probablemente, las vacas no dieron su opinión.
Si tu mamá o tu papá te ayudan (sin cobrarte nada) a levantarte por la mañana, deberías estar agradecido. ¿Sabías que despertar a la gente solía ser un trabajo remunerado? Así es. Allá por los días previos a los relojes despertadores, se pagaba a «despertadores» para que ayudaran a despertar a tiempo a la gente para ir a trabajar. Por unos pocos centavos al mes, los «despertadores» iban cada mañana a golpear las puertas con un palo. También usaban palos largos para poder tocar la ventana de la habitación de un cliente sin molestar al resto de los inquilinos de la casa. Golpeaban suavemente la ventana hasta que veían señales de vida.
A Jesús le gustaba despertarse temprano para pasar tiempo en oración. No necesitaba que nadie lo sacara a rastras de la cama porque él quería hablar con su Padre celestial. Es como la mañana de Navidad: es más fácil salir de la cama cuando sabemos que nos espera algo que estamos deseando. Kim
«Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar»    (Mar. 1:35).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

sábado, 9 de abril de 2016

¡ERES LO QUE COMES!

También les dijo [Dios]: “Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con s milla; todo esto les servirá de alimento (Génesis 1:29).

¡Si sabes la respuesta, demuéstralo; y podrás ser un poeta saludable!
Existen ocho grandes secretos para una salud maravillosa. Aquí hay uno revelado para que tú alcances ese bienestar.

Completa:
Para mantener una salud abundante, no se necesita ser un mago. Solo sigue estos ocho secretos. El primero tiene que ver con:_______________________
(Pista: Es la ciencia de la alimentación saludable. La respuesta se encuentra en esta sección.)
¿Cuántas frutas comes por día?______
¿Cuántas porciones por día consumes de: proteínas?__________ vegetales?____________ granos?____________  ¿Bebes leche?___________¿Cuántos vasos por día?____________

Recomendaciones: según la “Guía de la Pirámide Alimentaria”, se deben comer por día:
Frutas: de 2 a 4 frutas. Porciones de: proteínas, de 2 a 3: vegetales, de 3 a 5; granos, de 6 a 11. Leche: de 2 a 3 vasos. Si no bebes leche, debes comer otros alimentos que contengan calcio (almendras, tofu, espinacas, semillas de amapola y de sésamo, higos, alubias, col rizada, brócoli, porotos de soja y repollo).
¿Cómo te fue? La nutrición es más que comer alimentos adecuados. También es evitar grasas, aceites y dulces, que entorpecen el cerebro y el cuerpo. Si ya comes una buena variedad de frutas frescas, verduras, frutas secas y granos, ¡sigue así! De lo contrario, recuerda que hoy es el mejor momento para adoptar una dieta saludable.

¿Y AHORA?
¿Por qué Dios pide que comamos alimentos sanos? Haz un seguimiento de todo lo que comes durante un día o incluso una semana. ¿Te gustaría cambiar algo?

SPLASH:
¿Qué hacen los nutrientes por ti? El hierro ayuda a transportar oxígeno y luchar contra infecciones. La vitamina K, a la sangre a coagular correctamente. La C, a formar el tejido que mantiene juntas las células. La A, a que los ojos se adapten a los cambios de luminosidad.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

lunes, 21 de marzo de 2016

HISTORIA SALUDABLE

Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes (1 Samuel 25:6).

En los comienzos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, uno de sus fundadores, Elena de White, tuvo una visión que la inspiró a Insistir en cambiar la manera en que la gente usualmente se alimentaba y vivía, y hacer que la vida saludable fuese una parte vital de la misión de la Iglesia.
En aquel entonces, la mayoría de la gente no le daba mucha importancia a su salud. Las cosas que hoy sabemos (que el aire fresco, el agua limpia, la higiene personal, una dieta nutritiva y mucho ejercicio son necesarios para una buena salud) no eran de común conocimiento para quienes vivían al final del siglo XIX o comienzos del XX. Mucha gente trabajaba sin descanso; su dieta era pobre, repleta de grasas animales; con frecuencia mantenían sus hogares oscuros y sin ventilar; y no se higienizaban con regularidad. Luego, no podían entender por qué siempre se sentían cansados, enfermos y deprimidos.
Elena de White sabía que, para que la gente pudiese cumplir con precisión la obra de Dios, necesitaban estar fuertes y muy saludables; entonces, ella comenzó a promover una mejor calidad de vida con sus predicaciones y escritos sobre el tema. Sus esfuerzos inspiraron a los líderes de la iglesia a abrir un centro médico dedicado a enseñar los principios de una vida saludable. Lo llamaron Western Health Reformer Institute [Instituto Occidental para la Reforma Pro Salud],
La señora White también ayudó a establecer otros hospitales adventistas, incluyendo Paradise Valley Hospital [Hospital de Paradise Valley] y Loma Linda University Medical Center [Centro Médico de la Universidad de Loma Linda], ambos en California, Estados Unidos.
Hoy en día hay muchos hospitales adventistas en todo el mundo, y cada uno ellos ayuda a promover el mensaje que Elena de White nos transmitió muchos años atrás.

¿Y AHORA?
¿Cuáles son algunas de las cosas que puedes hacer para mantenerte lo más sano posible? Piensa en tres y trata de cumplirlas diariamente.

SPLASH:
A partir de 2007, la principal causa de muerte en los Estados Unidos son las enfermedades cardíacas; frecuentemente, como resultado de una dieta pobre y un estilo de vida sedentario.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 22 de febrero de 2016

ALIMENTA TU CEREBRO

Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto les servirá de alimento (Génesis 1:29, NVI).

“Apúrate, vas a llegar tarde a la escuela y no vas a tener tiempo para desayunar!” Es el llamado frustrado de tu madre porque no saliste aún de la cama.
¿Por qué es tan importante para tu mamá que tomes el desayuno?
¡Es que no quiere que distraigas a tus compañeros justo en la clase anterior al almuerzo! Ella sabe lo fuerte que tu estómago puede quejarse.
Tus padres también saben que necesitas desayunar para reabastecer a tu cuerpo por la mañana. El verbo desayunar está formado por el preñjo latino des, que expresa una acción inversa o “salida de”, y ayuno que es abstenerse de comer; es decir, cortar el ayuno que has estado teniendo mientras estuviste durmiendo.
Sin el desayuno te puedes sentir cansado, inquieto o irritable. Hacia la mitad de la mañana, tu humor y tus energías decaerán; generalmente, cuando necesitas hacer tu mayor esfuerzo mental.
Además, las investigaciones muestran que si no se desayuna generalmente se come más durante el resto del día y esto puede llevar a ganar peso no deseado.
¿Quieres consumir comida que aumente tu capacidad mental? Escoge granos integrales, como el pan, el cereal, el arroz o las pastas integrales. Necesitas entre dos y dos tazas y media de cereales por día. Deberás añadirle, también un poco de fruta, ya que es necesario comer un total de entre una y una taza y media de frutas cada día.
Es cierto que el azúcar provee de una rápida dosis de energía, pero es una buena ¡dea no sobrepasarse con los dulces, porque tu cuerpo almacena el azúcar extra como grasa.

¿Y AHORA?
¿Tienes algunos hábitos alimenticios que desees cambiar? ¿Qué cuestiones no te permiten comer los alimentos que sabes que son los mejores?

SPLASH:
El primer desayuno en el espacio fue puré de manzana en un tubo. Los alimentos aprobados por un nutricionista de transporte espacial pasan por un examen de gravedad cero; si sobreviven, se los incluye en el menú.

Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 20 de enero de 2016

AGUA DELICIOSA

Tu Oración: Gracias, Dios, por crear la refrescante y saludable agua cristalina.
Versículo para hoy: “El que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás”. Juan 4:14.

¡El agua es deliciosa! Seguramente, cuando terminas de jugar en el parque o correr con tus amigos, te dan ganas de beber agua fresca.
Tu cuerpo necesita agua para vivir y estar saludable. Cuando vas al baño y cuando sudas, tu cuerpo pierde agua, por eso debes beber suficiente agua para compensar eso. Esto también te ayudará a evitar algunas enfermedades, como el resfriado. Por eso Dios creó este líquido fresco y sin sabor.

Un poquito de ciencia
La actividad de hoy será invitar a todos los miembros de tu familia a que juntos preparen un plan individual para asegurarse de que todos beban suficiente agua. Que cada miembro de la familia tome una hoja y dibuje un cuadro en el que haya siete columnas, una por cada día de la semana. Cada cuadro debe llevar el nombre de quien lo hizo; pueden ver quién lo decora más lindo a su manera, para distinguirlos.
Todos debemos tomar entre un litro y medio, y dos litros de agua diarios, que son más o menos ocho o diez vasos. Entonces, tu familia y tú colocarán sus cuadros en la puerta del refrigerador, y dibujarán una estrellita por cada vaso que beban cada día. ¡A ver quién bebe toda su agua primero y es más constante! Pueden ayudarse unos a otros para que sea una tarea más sencilla y divertida.

Devoción matutina para niños pequeños 2016
Pequeños científicos de Dios
Por: Cesia Alvarado Zemleduch
#PequeñosCientíficosDeDios #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaInfantes #vigorespiritual #plenitudespiritual

sábado, 18 de mayo de 2013

LA VIDA SALUDABLE

Nosotros somos de Dios, y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño (1 Juan 4: 6).

El versículo de esta mañana también se aplica a los principios de la vida saludable. La reforma prosalud era necesaria en todo el mundo y Dios tuvo a bien revelarla. En el contexto de una época de gran ignorancia sobre la salud, durante la década de 1830, en los Estados Unidos, se presentaron importantes mensajes sobre el tema. El doctor Sylvester Graham fue uno de los más influyentes y representativos reformadores de la salud.
El Dr. Graham expuso sus ideas en un artículo que publicó en The Graham Journal of Health and Longevity. Para él, (1) el alimento principal ha de consistir en verduras y frutas; (2) el pan hay que elaborarlo con harina no refinada; (3) la mantequilla ha de sustituirse por una buena crema; (4) es preciso masticar la comida con lentitud; (5) es mejor eliminar la carne y el pescado de la dieta; (6) también hay que evitar la grasa, los aderezos y los condimentos muy fuertes; (7) todos los estimulantes, como el té, el café, el alcohol, el tabaco (en todas sus formas), quedan prohibidos; (8) el agua pura es la mejor bebida; (9) la cena debe ser ligera y tomarse dos o tres horas antes de acostarse; (10) queda estrictamente prohibido comer entre comidas; (11) evitar comer en exceso; (12) la abstinencia es preferible a los medicamentos; (13) hay que dormir unas siete horas al día, en una habitación adecuadamente ventilada; (14) hay que evitar la ropa muy apretada; (15) el baño (de preferencia diario) con agua tibia o fría es muy saludable; (16) el ejercicio al aire libre es muy importante; (17) el pan no debe consumirse antes de doce o veinticuatro horas después de horneado.
Para los reformadores de salud cristianos, las leyes de la salud eran de origen divino. Así se entiende que Theodore Dwight Weld declarase: «Estas son tan ciertamente leyes de Dios, como "amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, y a tu prójimo como a ti mismo"». Obedecerlas implica un cuerpo saludable, desobedecerlas implica enfermedad.
A veces los adventistas pensamos que esta reforma a favor de la salud comenzó con nosotros, pero no fue así. Dios ama a todas las personas y obra sobre los corazones de muchos para aliviar los dolores de un planeta enfermo. Lo importante es que abraces este grandioso mensaje, para que tengas una vida óptima y puedas servir a Dios con todos tus dones y talentos.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

lunes, 6 de mayo de 2013

LOS BUENOS DESEOS DE DIOS

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente (3 Juan 2).

Uno de los mayores bienes es la salud. Los enfermos ricos son pobres. Los pobres sanos son ricos. Por ejemplo, si caías enfermo durante el siglo XIX por ningún motivo deseabas ir al hospital. Era un viaje a la muerte en una época en la que se desconocían los gérmenes. Las epidemias eran visitantes regulares de los hospitales faltos de higiene. Al principio, los sanatorios fueron instituciones fundadas para los pobres. Eran sitios donde se iba como último recurso: los enfermos iban allí para morir.
Las personas adineradas recibían tratamiento médico en sus casas. Pero tampoco les iba mejor. La idea común de la enfermedad era que los humores corporales debían equilibrarse. Por lo tanto, curar era equilibrar. Y un primer paso en ese proceso era una sangría, para quitar el supuesto exceso de sangre. Generalmente se le extraía al infeliz enfermo entre medio litro y un litro de «vida». Luego seguían los purgantes, que eran dos poderosas y extremadamente venenosas drogas: estricnina y mercurio. Como se creía que el vómito, la fiebre y la diarrea eran síntomas de «mejoría», el resultado era la deshidratación y la muerte del paciente.
Por algo a aquella época se la llamaba «la era de la medicina heroica». La cirugía no era mejor; se practicaba sin anestesia. Los cirujanos eran los carniceros y los peluqueros. George R. Knight cuenta que al joven Urías Smith, su mamá le amputó la pierna en la mesa de la cocina... sin anestesia, por supuesto.
Para ser médico, bastaban ocho meses de entrenamiento, aunque el candidato no hubiera terminado la escuela secundaria. No extraña que Oliver Wendell Holmes dijera: «Si todo el conocimiento médico que ahora se utiliza fuera echado al fondo del mar, sería muy bueno para la humanidad, y muy malo para los peces». Edson White, hijo de Elena G. de White, tenía uno de esos grados y, por propia experiencia, comentaba: «El médico a cargo es un villano, la clínica Hygeio-Therapeutic es un fraude vergonzoso y el viejo doctor Mill debería ser echado al fondo del río Delaware».
Pero Dios anhela la salud para su pueblo, porque sabe que es uno de los bienes más preciados por los seres humanos. Por eso dio a su pueblo principios de salud y leyes sanitarias efectivas. Hoy, el pueblo adventista está llamado a dar a conocer la reforma prosalud. Por tu propio bien, procura conocer y practicar los principios divinos de la vida saludable.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

sábado, 9 de marzo de 2013

HONRA A DIOS CON EL CUERPO


Fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios (1 Corintios 6:20).

¿Te agrada tu cuerpo? ¿Te aceptas cómo eres? ¿Alguna vez has pensado que Dios no es tan buen Diseñador después de mirarte al espejo? Lo interesante es que la Biblia nos invita a honrar al Señor con nuestro cuerpo. En la actualidad, para muchos el cuerpo es un objeto de culto. Hay una obsesión por embellecerlo y gastar grandes cantidades de dinero con el fin de que tenga buen aspecto. Cada año aparecen nuevos estilos de moda en peinados y vestidos, así como todo tipo de accesorios para hombres y mujeres. Pero esa no es la forma en que Dios nos ha pedido que lo honremos a través de nuestro cuerpo.
Por otro lado, también parece que el cuerpo es el objeto central de los placeres humanos. Muchos jóvenes creen que la vida es para divertirse y que hay que pasarlo bien a toda costa con tal de experimentar todo tipo de complacencias. Así es como, en el afán de saborear todo tipo de satisfacciones, dan vía libre a la glotonería o se involucran en relaciones sexuales prematrimoniales, lo cual acanta, a veces consecuencias que nunca imaginaron.
Creo que el ejercicio es una buena forma de honrar a Dios con tu cuerpo. Uno de los grandes beneficios que te da el ejercicio, además de contribuir a que disfrutes de una buena salud, es que te ayuda a desarrollar el dominio propio. Los atletas son personas muy disciplinadas. Además, están obligados a desarrollar actitudes positivas para obtener mejores resultados. Así que esta actividad contribuye a que seas una mejor persona en este mundo.
Otra de las formas de honrar a Dios con el cuerpo es no contaminándolo con sustancias psicotrópicas, como bebidas alcohólicas, tabaco y drogas. Un joven que no cuida su cuerpo de estas sustancias está destinado al fracaso. Todavía no puedo creer cómo Whitney Houston, una mujer con una de las voces más privilegiadas de la historia reciente, echó a perder su carrera por su adicción al alcohol y las drogas. Su muerte, el 11 de febrero de 2012, conmocionó al mundo y, al mismo tiempo, nos recordó los nefastos resultados de quienes insisten en seguir este camino.
El uso que le damos a nuestro cuerpo revela nuestros ideales personales. En realidad, seguir a Cristo exige una entrega total al Señor, incluyendo nuestro cuerpo. Recuerda que cuando llegues al reino de los cielos recibirás un cuerpo celestial, pero si no supiste administrar uno terrenal, será más que evidente tu incompetencia para morar junto a los redimidos.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

jueves, 13 de diciembre de 2012

ESPIRITUALMENTE SANO


«Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente» (3 Juan 2, NVI).

Al llegar al libro de 3 Juan descubrimos que Juan era una persona muy atenta. Además de hablar a las personas de las cosas de Dios, él oraba para que en todo les fuera bien y que tuvieran buena salud. ¡Qué tipo tan buena gente!
¿Sabes lo que significa gozar de buena salud? No es agradable estar enfermo, ¿verdad? ¿No te sientes mejor cuando estás fuerte y sano? ¿No haces muchas más cosas y piensas mejor cuando tu estómago, tu cabeza y el resto de tu cuerpo se sienten bien?
Pero la buena salud no llega por sí sola. Tienes que comer alimentos saludables, tomar suficiente agua, hacer ejercicio y dormir bien cada noche. Estas son las «leyes de la buena salud». «Así como hay leyes para la buena salud física, también hay leyes para tener una relación sana con Dios. Para estar sanos espiritualmente debemos hablar con él diariamente, leer lo que está escrito en su Palabra, y hablar a los demás de él. Hazlo hoy y te sentirás mucho mejor

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

domingo, 25 de noviembre de 2012

ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO


Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (3 Juan 1:2).

Según la organización Mundial de la Salud: «La salud es un estado de perfecto bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad». Otros dicen que la salud es el estado armonioso en que se encuentra todo nuestro organismo. Por otro lado, se considera que la enfermedad es la ruptura o el desequilibrio de ese estado armonioso.
Cuando nuestro organismo está sano, expresamos vitalidad, alegría, sentimientos positivos, mientras que en una situación de enfermedad expresamos dolor, tristeza y angustia. La enfermedad puede deberse a varias causas, aparte de la mayor que es el pecado. Hoy se considera que un cuerpo enfermo puede ser el resultado de desequilibrios en el organismo causados por la acumulación de toxinas, por una nutrición deficiente, por consumir una mala combinación de alimentos, por el estrés, por la falta de ejercicio, por la poca ingesta de agua, por la falta de descanso, o por respirar de manera inadecuada.
El reconocido psicólogo estadounidense Abraham Maslow señaló algunas de la características que distinguen a las personas sanas. Entre otras cosas, destacó:

  • Una capacidad mayor de percibir la realidad y de juzgar correctamente a personas y hechos.
  • Se aceptan a sí mismos y a los demás, rechazando la afectación y la mentira.
  • Son naturales, espontáneos, sencillos y modestos.
  • Se centran en los problemas, y no en el yo.
  • Pueden afrontar la vida con respeto, alegría y entusiasmo.

El texto de hoy nos hace ver que el Señor, a través del apóstol, nos muestra su interés en nuestra salud espiritual o salvación, así como también en nuestro bienestar físico. Recordemos que Jesús también dijo: «Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia» (Juan 10:10).
Elena G. de White escribió cientos de páginas respecto al tema de la salud. Fíjate, por ejemplo, en este mensaje: «Las cosas de la naturaleza son bendiciones de Dios, provistas para promover la salud del cuerpo, la mente y el alma. Se ofrecen a los sanos para mantenerlos sanos y a los enfermos para sanarlos» (Consejos sobre la salud, p. 166).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Janet Ribera de Diestre

jueves, 4 de octubre de 2012

EL ESPÍRITU


El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.  (Isaías 61:1).

Observamos en la biblia que la medicina que Jesús nos proporciona actúa sobre la totalidad del ser, y contribuye a quebrar las cadenas que entorpecen la vida del ser humano. Es un remedio que nos libera del sufrimiento, de la soledad, de la angustia, del remordimiento, de la rebeldía y de toda esclavitud que compromete nuestra salud física, psíquica y espiritual.
El objetivo que debemos perseguir es el de la famosa máxima «mente sana en cuerpo sano», teniendo presente que los dos elementos son interdependientes, y que juntos forman un todo. Tenemos la oportunidad de disfrutar no solamente del privilegio de una salud integral, sino de ayudar a otros a alcanzarla. En el mundo hay demasiado sufrimiento y enfermedad, tanto física como espiritual. Muchos males podrían evitarse si la gente conociera las leyes de la salud y las practicara.
Sabemos que no es la voluntad de Dios que existan tantas enfermedades, por tanto hemos de ser sensibles a esa realidad y aprender lo que Dios quiere que hagamos con los medios que tenemos. El primer paso que deberíamos dar es el de aprender por nosotros mismos lo que el organismo necesita para tener equilibrio, y el segundo es el de educar. Debemos, con inteligencia, educar con la verdad a las personas que nos rodean, orar por la salud de los demás y ser una influencia positiva sobre sus vidas, de modo que ellos puedan acercarse cada vez más al Dador de la vida y Restaurador de la salud.
En la Biblia está la respuesta a los problemas cotidianos. Conviene que nos preguntemos: ¿Mi alimentación y mis hábitos contribuyen al buen funcionamiento de mi organismo? Si la respuesta es negativa, encontremos en Dios el modo de cambiar el rumbo.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Janet Ribera de Diestre

jueves, 6 de septiembre de 2012

TRATA BIEN A TU CORAZÓN


Dame, hijo mío, tu corazón y miren tus ojos mis caminos. (Proverbios 23:26).

A veces da la impresión de que a muchas personas no les interesa seguir viviendo, dado el trato que le dan a su propio corazón, que es el órgano del cual dependen sus vidas. ¿Recuerdas la última vez que te sentiste culpable por haber comido en exceso, o por haber consumido alimentos poco saludables? ¿Sientes preocupación cada vez que piensas que llevas demasiado tiempo sin hacer ejercicio físico?
El corazón trabaja sin descanso impulsando la sangre oxigenada hacia los órganos, tejidos y células del cuerpo. En un período de veinticuatro horas podría latir unas cien mil veces, bombeando oxígeno y nutrientes a las células y contribuyendo a recoger las sustancias de desecho producidas por las mismas células.
La sangre es repartida por todo el cuerpo mediante una compleja red de vasos sanguíneos. ¡Cuánto trabajo realiza el corazón y sin embargo qué poco nos preocupamos por mantenerlo sano y fuerte!
¿Qué podemos hacer para contribuir al buen funcionamiento de nuestro corazón? He aquí algunas sencillas recomendaciones:

  • Consume alimentos que contengan pocas grasas saturadas, que sean bajos en sal y ricos en fibra. 
  • Cuida de no ingerir más calorías diarias de las que necesitas, con el fin de mantener un peso equilibrado.
  • Incluye más granos, cereales, frutas, verduras y hortalizas en tu alimentación.
  • Camina, nada o realiza alguna actividad física que sea de tu agrado. 
  • Vigila los niveles de colesterol de tu sangre. 
  • Controla el estrés, utilizando técnicas de relajación y durmiendo lo suficiente.

Si ponemos en práctica estos sencillos consejos, nuestro corazón lo agradecerá y viviremos más y mejor.  Así mismo nuestro «corazón espiritual» debe contribuir a que el amor de Dios fluya a los demás. Eliminemos todo lo que obstruye el libre flujo de ese amor. Activemos su circulación poniendo en práctica las buenas obras que Dios desea que realicemos.
Que tu oración sea: «Señor, deseo tener un corazón sano y activo, que extienda sus redes de amor a quienes más lo necesitan; que sea una fuente inagotable de energía y de gozo».

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Perla Edith Sánchez

lunes, 30 de julio de 2012

PARA LA GLORIA DE DIOS



 «Si, pues, coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31).


Desde sus inicios, una de las primeras características de nuestra iglesia ha sido la vida saludable. El estudio de las Escrituras no deja lugar a dudas al expresar que los cristianos deben vivir de manera saludable. La Palabra de Dios es absolutamente clara en cuanto a que no somos dueños de nuestro cuerpo y, si insistimos en maltratarlo, no vamos a salvarnos (1 Cor. 6:10,19). Aunque el versículo diez se refiere a la sentencia definitiva, no cabe duda de que aquellos que violan constantemente su salud, tarde o temprano se destruyen, por no hablar de que, por el camino, causan dolor y sufrimiento a los miembros de sus familias.
He llegado a la conclusión de que, después de Dios, mi esposa es la dueña de mi cuerpo. Cuando digo esto, no me refiero a la intimidad, sino al hecho de que, en caso de que un día sufra un percance, ¿quién se imagina que me levantará del suelo? ¿Adivina quién verá su vida arruinada por mi descuidado estilo de vida? Cuando el día de nuestra boda estamos ante el pastor oficiante prometemos amarnos, respetarnos y cuidarnos mutuamente hasta que la muerte nos separe. Me parece que en ello va implícita la promesa de que viviremos de manera tan saludable como sea posible para que nuestro cónyuge no tenga que sufrir innecesariamente a causa de nuestras indiscreciones en nuestra manera de Vivir.
Desde su fundación, la Iglesia Adventista del Séptimo Día incorporó ciertos principios de salud a su lista de normas. A menudo, los no adventistas son más sensibles a la importancia de vivir de manera saludable que muchos que dicen haber abrazado el adventismo. Reconozco que en el cielo habrá gente que jamás ha practicado el vegetarianismo; pero, en mi momento en que la sociedad en general se convence más y más de los beneficios de seguir ciertos principios de salud, resulta difícil entender por qué hay tantos que parecen ir en la dirección opuesta.
Entre usted y yo, no nos salvamos por ni a causa del mensaje de salud.  Pero el llamado a vivir una vida cristiana es también un llamado a llevar una vida saludable. «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Juan 2). Basado en Lucas 9:1,2

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

jueves, 26 de abril de 2012

LIBÉRATE DE LOS MALOS HÁBITOS


Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme» (Mateo 19:21).

¿Te gustaría ser perfecta? Esla es una de mis metas, pero si analizo mi vida me doy cuenta de que me falta mucho para llegar a la perfección. Hay algo en mi interior que anhela lograrlo y que a la vez se resiste a ello con mucha fuerza.
Recuerdo al joven rico que buscó a Jesús para hacerle una pregunta: «Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?» (Mat. 19:16). Aquel joven y nosotras tenemos mucho en común: ansiamos la perfección, creyendo que se necesita hacer mucho para alcanzarla. Por esa razón procuramos comer sanamente y poner en práctica determinados principios de salud. Pero una vez lo hemos hecho, sigue faltándonos algo. ¿Qué nos falla?
Recientemente recibí una encuesta sobre alimentación. Al terminar de leerla, reflexioné respecto a la importancia de seguir los principios de salud que como adventistas del séptimo día predicamos. Considero que actualmente tenemos muchos conocimientos sobre la buena alimentación pero, ¿los ponemos en práctica?
Creo que es importante que reflexionemos sobre las ideas del siguiente párrafo: «Muchos violan las leyes de la salud por ignorancia, y necesitan instrucción. Pero la mayoría sabe cosas mejores que las que practica. Necesitan comprender cuán importante es que rijan su vida por sus conocimientos» (Consejos sobre la alimentación, cap. 1, p  576, §759).
El principal problema es que tenemos muchas costumbres y hábitos fuertemente arraigados que resultan difíciles de erradicar para llevar un estilo de vida correcto. Cada una de nosotras conoce cuáles son los hábitos cuestionables que practica. Tal vez comer entre comidas, no hacer ejercicio, no beber suficiente agua, no descansar adecuadamente, o no ser temperantes.  Al mismo tiempo, sabemos qué hacer para corregir dichos defectos.
Mi querida hermana, ya es hora de que pongamos en práctica los conocimientos que Dios nos ha dado respecto a los principios de salud y de que abandonemos los malos hábitos que nos perjudican.
Escuchemos a Jesús y sigámoslo. Únicamente así lograremos la perfección.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Perla Edith Sánchez

viernes, 20 de abril de 2012

UN ESTILO DE LA VIDA DIFERENTE


En medio del ciclo vi volar otro ángel que tenía el evangelio cierno para predicarlo a tos habitantes de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo (Apocalipsis 14: 6).

Existe una estrecha relación entre la reforma a favor de la salud y el mensaje del tercer ángel de Apocalipsis 14.
El tercer ángel proclama la validez de los mandamientos de Dios y la justificación por la fe en Jesús, así como la necesidad de proclamar estas verdades a todo el mundo. Apocalipsis 14 presenta un mensaje especial para los que vivimos en el tiempo del fin. Ya que el principal propósito de este capítulo es «preparar a un pueblo para la venida del Señor», los mensajes angélicos forman una estructura ideal para enseñar hábitos de salud correctos.
Un estilo de vida saludable nos permite educar la mente para discernir las verdades divinas, de modo que el Señor pueda comunicarse con nosotras. De igual manera podrá preparar nuestros cuerpos, sus templos, para servirlo con mayor eficacia.
Las mujeres cristianas tenemos el desafío de alistarnos para la venida de Jesús, y de preparar a nuestra familia para ese acontecimiento tan maravilloso. Es por eso que el mensaje de salud es una excelente arma en las manos de una mujer.  Además de ser una bendición para su propio hogar, le permite compartir los beneficios de un estilo de vida diferente con sus amigas.
«Se me mostró que la reforma pro salud es parte del mensaje del tercer ángel, y está tan estrechamente relacionada con el como el brazo y la mano lo están con el cuerpo humano. [...] El pueblo de Dios no está preparado para el fuerte clamor del tercer ángel. Sus hijos tienen una tarea que hacer en favor de sí mismos que no debe dejar que Dios la haga por ellos. Él ha dejado esa obra para que ellos la lleven a cabo. Es una obra individual; nadie puede hacerla por otro. [...]
» A fin de estar listos para ser trasladados al cielo, los hijos de Dios tienen que conocerse a sí mismos. [...] Su apetito siempre debiera estar controlado por las facultades morales e intelectuales.  El cuerpo debe ser siervo de la mente y no la mente sierva del cuerpo» (Consejos sobre la alimentación, cap. 1 p. 26,35).
Oremos para que el Señor nos ayude a cumplir su propósito

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Janet Ribera de Diestre

lunes, 5 de marzo de 2012

¿QUÉ PASARÍA SI...?

Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey. Daniel 1:8.

Demos alas a la imaginación por un momento. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si los jóvenes decidieran no ingerir más alcohol? ¿Te imaginas cómo se afectarían las finanzas de las industrias de cerveza y de licor? ¿Y qué sería de las discotecas y los centros de diversión nocturnos, que dependen para su sustento mayormente de la venta de alcohol?
¿Qué pasaría si los jóvenes de todo el mundo decidieran no consumir la basura que, en forma de películas, videos, revistas, etc., produce la industria pornográfica anualmente?
¿Qué pasaría si los jóvenes de todo el mundo decidieran mantenerse sexualmente puros hasta el día de su boda? ¿Podemos imaginar el golpe que recibirían, por ejemplo, las clínicas que practican abortos? ¿Y los fabricantes de preservativos?
¿Y qué pasaría si decidieran abandonar por completo el hábito de fumar? La lista podría continuar, pero ¿cuál es el punto? El punto es, sencillamente, que estas industrias no podrían subsistir sin el apoyo de jóvenes como tú. Y no estoy exagerando. Los jóvenes representan el sector más numeroso y más poderoso del mercado de consumo. Los dueños de estas industrias lo saben, y no están dispuestos a perder con facilidad a sus mejores clientes, aunque con ello estén arruinando las vidas de millones de jóvenes en todo el mundo.
¿Cómo responder al poder esclavizante de los vicios y de una industria del entretenimiento cuyos dueños solamente están interesados en tu dinero, pero no en tu resistencia pacífica. Algo así como lo que hicieron Daniel y sus tres amigos hebreos cuando resolvieron «no contaminar» sus cuerpos con la comida del rey Nabucodonosor (ver Dan. 1:8).
Resistir pacíficamente significa ejercer tu derecho a disentir, a «ir en contra de la corriente». Significa atrévete a ser diferente de la mayoría cuando la conducta que se te está proponiendo es contraria a los principios de la Palabra de Dios. Significa ejercer tus derechos a la mayor de tus libertades: la libertad de cómo decidir vas a vivir tu vida.
¿Te atreverás? El saboteo a la industria del vicio puede comenzar ¡hoy mismo, contigo!.

Señor, que al decir cómo voy a vivir hoy, resuelva apartarme de cualquier práctica que contamine mi cuerpo o mi mente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

jueves, 23 de febrero de 2012

UNA FUERTE MEDICINA

«¡Cómo nos viene a la memoria el pescado que comíamos gratis en Egipto! Y también comíamos [...] ajos» (Números 11:5).

¿Alguna vez has comido pan con ajo? Es simplemente delicioso. Bueno, al menos a mí me lo parece. Yo creía que la única manera de comer pan con ajo era mezclando ajo en polvo con mantequilla y untándolo en el pan. Hasta que conocí a mi suegro, quien me enseñó cuál es el «verdadero» pan con ajo. Él toma pan crujiente europeo y lo fríe en aceite. Después, toma un pedazo de ajo fresco y lo frota en el pan. ¿Hablábamos de cosas fuertes?
Pero el ajo no solo se usa en el pan. Tengo un amigo que toma pastillas de ajo para permanecer sano. Los científicos han descubierto que el ajo puede prevenir el cáncer ¡Qué maravilloso es el ajo: sabe bien y puede ayudar a curar enfermedades! Dios es sin duda el mayor de los médicos, y los vegetales son sus medicinas.
Es importante que comas bien para permanecer saludable, pero no lo hagas solo para poder jugar y tener energía. Hazlo también para que puedas tener una mente sana que pueda pensar bien y escuchar mejor a Dios. Así que cómete tus vegetales y pídele a Dios que te muestre cómo vivir ¡Él te hablará si tú lo escuchas!

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

martes, 29 de noviembre de 2011

QUE TENGAS SALUD

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. 3 Juan 2.

El versículo de hoy muestra que la vida tiene diferentes aspectos. No es solo una experiencia espiritual, ni apenas física o, tal vez, social: es todo un conjunto integrado. Y, para que exista bienestar, todas las áreas de la experiencia humana deben funcionar bien.
Hablemos de la vida física. No podrías vivir sin un cuerpo; por eso, Dios, en la Creación, te dio un cuerpo y te hizo un ser físico. Siendo Dios tu Creador, sabe cómo debe funcionar tu cuerpo y cómo debes cuidarlo, a fin de tener buena salud. Por eso, desde el principio de la Creación se preocupó por la alimentación del ser humano, le dio órdenes claras de cómo debería alimentarse, si deseaba ser sano y feliz.
En el tiempo de Israel, también se preocupó por alimentar a sus hijos. Sabía que el cuerpo físico necesitaba de alimentación, de calor, de agua y de sombra, y les proveyó todo eso de forma milagrosa. Les dio, también, directivas sanitarias que el pueblo debía seguir, para no ser víctima de epidemias por falta de higiene.
Y, en el capítulo 11 de Levítico, les explicó detalladamente qué tipo de alimentos podían comer o no, si quisieran tener salud y vida física abundante.
En el Nuevo Testamento, Juan dice: "Que tengas salud". Sin salud, de nada vale que tengas un buen empleo, dinero o amor; un cuerpo enfermo siempre te estará trayendo dolor, y no te dejará servir a Dios con alegría.
El Señor Jesús, durante su ministerio en la tierra, demostró preocupación por la salud física del ser humano: al ver a la multitud hambrienta, la alimentó; al ver a los enfermos, los curó; y a sus discípulos les dijo, muchas veces, que era necesario que reposaran, para tener mejores condiciones de servir.
Al realizar muchos milagros de curación en el sábado, Jesús estaba relacionando, también, el sábado con la salvación, con la vida y con la buena salud. Está probado que el reposo es un remedio en contra del estrés, provocado por la vida agitada que el hombre de nuestros días vive.
¿No crees que la preocupación de Dios por tu salud debería ser motivo de gratitud? Aprovecha este día para evaluar la forma en que estás tratando a tu cuerpo. ¿Bebes suficiente agua? ¿Practicas ejercicios diarios? ¿Te preocupas por tener una alimentación saludable? ¿O piensas que la buena salud es fruto de la casualidad? "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

lunes, 11 de julio de 2011

ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. 1 Reyes 19:8.

¿Cuáles son tus comidas preferidas? ¿Consumes solo aquellos alimentos e te agradan, o también ingieres los que no te gustan tanto, pero que son saludables? ¿Pensaste alguna vez que tu alimentación y tu vida espiritual están íntimamente relacionadas?
Cuando Dios escogió al pueblo de Israel como depositario de la verdad y como comunidad que habría de esperar la llegada del Mesías, los preparó para estar a la vanguardia de los pueblos de la tierra. Antes de poseer la tierra prometida, ellos recibieron un código moral y ético que es referencia hasta el día de hoy; además recibieron instrucciones financieras, normas para atender a los enfermos y consejos acerca de qué alimentos consumir para preservar la salud. Ningún otro pueblo de la tierra tuvo este privilegio.
Si bien nos manejamos en una sociedad que tiene el apetito pervertido y que prefiere "curar" antes que prevenir, los cristianos no podemos caer en semejante pecado. Es un privilegio poseer buena salud; y cuidarla es una responsabilidad ante nosotros mismos y ante Dios. El exceso de alimentos con alto contenido graso y de azúcares deteriora el sistema digestivo, y a la larga afecta a todo el cuerpo. La enfermedad no es solo producto del sedentarismo y del estrés, sino también de la mala calidad de los alimentos consumidos. Por eso, la alimentación basada en verduras, frutas, hortalizas y legumbres, te ayudarán a nutrir y purificar todo tu organismo.
La Biblia no hace una larga descripción de los alimentos que consumió Elías antes de partir a Horeb, solo nos menciona que Dios se los proveyó, y que "fortalecido con aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches". ¡Imagínate cuánto rendiríamos en un partido de fútbol si siguiéramos el consejo divino! ¡Podríamos jugar varios partidos sin parar y sin que se afecte nuestra habilidad!
Nuestro Padre celestial nos ha enviado instrucción especial en este tiempo respecto de cómo alimentarnos sanamente. Nuestro deber es seguir su consejo, como lo hizo Elías.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel